Ictiandro
Poeta adicto al portal
El gris tormento de tu sonrisa congelada
abraza cuanto recuerdo tengo de ti
inalcanzable para huestes mórbidas de tu consuelo.
Desperté mordiendo mis labios y el polvo
junto a la hiedra que la verja sostiene,
no hay luz para párpados cerrados sin memoria.
Cuando escuché el silencio de tu nombre
fría fue la noche que siguió a tu sombra entre cuerpos ausentes.
Resisto a mi deseo de llamarte entre estrellas opacas,
es menester agitar el mármol y el césped de tu descanso,
y solo así, tal vez, despiertes y me recuerdes.
abraza cuanto recuerdo tengo de ti
inalcanzable para huestes mórbidas de tu consuelo.
Desperté mordiendo mis labios y el polvo
junto a la hiedra que la verja sostiene,
no hay luz para párpados cerrados sin memoria.
Cuando escuché el silencio de tu nombre
fría fue la noche que siguió a tu sombra entre cuerpos ausentes.
Resisto a mi deseo de llamarte entre estrellas opacas,
es menester agitar el mármol y el césped de tu descanso,
y solo así, tal vez, despiertes y me recuerdes.
