urquiza
Poeta adicto al portal
En algún lugar remoto de África, un cazador por demás temido, comprendió la aventura safarica de poder capturar al gran Rey de dicha selva.
Se comentaba como furiosa leyenda, la existencia de una bestia devoradora, el famoso león blanco, espécimen en extinción, gigantesco y carnívoro, felino echo infierno.
El famoso cazador, cargo su arma y comenzó a introducirse selva adentro, en busca de esa tan preciada pieza que lo haría pasar a la historia.
Luego de dos horas, cara a cara se lo enfrento, cargo su arma, apunto y por supuesto jamas disparo. El animal feroz y carnívoro se acerco a dicho cazador paso a paso firme, y desenfundo su arma mas poderosa, su lengua, beso la mano del hombre logrando de esa manera amansar a la fiera irracional.
Se comentaba como furiosa leyenda, la existencia de una bestia devoradora, el famoso león blanco, espécimen en extinción, gigantesco y carnívoro, felino echo infierno.
El famoso cazador, cargo su arma y comenzó a introducirse selva adentro, en busca de esa tan preciada pieza que lo haría pasar a la historia.
Luego de dos horas, cara a cara se lo enfrento, cargo su arma, apunto y por supuesto jamas disparo. El animal feroz y carnívoro se acerco a dicho cazador paso a paso firme, y desenfundo su arma mas poderosa, su lengua, beso la mano del hombre logrando de esa manera amansar a la fiera irracional.