Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
No existe más, aquello que existía
los pequeños detalles que yo amaba,
se me olvida, lo que antes recordaba
y ya no quiero, aquello que quería.
Hoy duele, lo que antaño no dolía
me exaspera, lo que antes toleraba,
no me agrada, lo que antes me agradaba
no río, por aquello que reía.
Como ves, -se perdió lo interesante-
se despidió el amor tras tantos daños,
el desdén vino a ser el detonante.
A pesar de querernos tantos años,
-me llegó el hastío de ser tu amante-
¡y sin más, nos volvimos dos extraños!
los pequeños detalles que yo amaba,
se me olvida, lo que antes recordaba
y ya no quiero, aquello que quería.
Hoy duele, lo que antaño no dolía
me exaspera, lo que antes toleraba,
no me agrada, lo que antes me agradaba
no río, por aquello que reía.
Como ves, -se perdió lo interesante-
se despidió el amor tras tantos daños,
el desdén vino a ser el detonante.
A pesar de querernos tantos años,
-me llegó el hastío de ser tu amante-
¡y sin más, nos volvimos dos extraños!