De los pies a la cabeza
don Raymundo es un señor
al ducharse de mañana
canta con voz de tenor
le acompaña con el silbo
su lorito Simeón,
ha perdido algunas plumas
y ruge como un león.
Desayunan con tostadas,
y rodajas de melón,
los cereales con leche
picotea el muy bribón
tiene la pata quebrada
y la arrastra con tesón,
se pasea por la mesa
y se come lo mejor.
-¡Voy a llevarte al psicólogo,
de hoy no pasa Simeón!-
-Nada de eso amigo mío
que este rugir de león
ahuyenta al gato Anacleto,
un siniestro cazador,
que al saltar por la ventana
ya se trae su tenedor-
Raymundo ríe orgulloso
Su loro es un sabedor
cojo pero inteligente
-Tu tranquilo Simeón...
dijo rotundo Raymundo
-y las ventanas selló-
¡Aquí no entra el Anacleto,
deja el rugir de León!
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