una lágrima
Poeta adicto al portal
Déjate llevar
Perdida en aquella inmensidad de palabras que luchan por desarraigarse de mi pluma, sólo escribo. Escribo a la deriva de aquel mensaje que termina de fundir mis instintos. En la salva del disparo de la razón se ha producido una duda mayor, ¿acaso no puedo desprender la razón del corazón? Quizás, sea un defecto más que añado a la perfección de lo imperfecto.
Me detengo un minuto frente a lo que siento... Sigo escribiendo.
He zarpado de una orilla hace poco tiempo, siento que voy llegando a otra, pero quizás no la encuentro. Me voy perdiendo...
Resurjo en la intensidad de una luz que me amarra, que hace con su magia, revivir lo que alguna vez dejé por muerto y ahora, ahora que puedo hacerlo, dejarme de llevar es tan difícil como perecer en un intento.
Y me pregunto, y me respondo, y nada tiene sentido...
¿Será que soy reacia a un poco de cariño? No puedo evitar seguir pensando, mas no en el hecho sino en la reacción con la que he vivido estos días.
Quizás haya un tiempo, un espacio, un momento donde lo mío se vuelve tuyo y yo no lo percibo pero lo consiento. Quizás en éste barullo de letras sin sentido tú le encuentres un significado que revivian a todas las palabras agonizantes. Quizás tú aún me ofrezcas tu cariño porque has recorrido con tal pulcritud mis escritos, que has desenterrado significados muy bien escondidos, y aún así y aún con estas líneas, yo estoy aquí y cavilo...
Y en la intensidad de tu abrigo me quedo un momento y respiro.