Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cómo iba yo, a dejar de escribir sobre
el tiempo colgado de una soga desbaratada
cómo iba yo, a no hablar de las tonalidades
macabras del atardecer y el cielo malva.
Jamás nunca, volver a mencionar los
escarabajos dormidos, hechos bolas
huyendo del carnaval tétrico, es que,
yo no podría vivir pensando sólo en
el rey -Tú sabes cuál rey-.
Algunas sombras se diluyen por
las alcantarillas forradas de hule
que traen las bolsas, algunas
sombras se forman caminando
en calles estrechas y sin pavimentos
blancos, manchados de sangre y orina.
Cómo iba yo, a dejar de hablar sobre
los escorpiones y los gusanos, ignorar
la lluvia plateada, descuartizar el color
dorado.
Ponerle cabellos a los cráneos con
espinas, cómo crees, que
iba yo a permanecer conforme
oyendo un arrullo rosado.
Los ratones salen a pasear por los
comedores, suben y contagian de cosas
las mesas, suben y se ríen con sus dientitos
blancos amarillos, antes de volverse gigantes
y caníbales, antes de matar otras cosas vivas
antes de comerse sus cabezas.
¿Ves? Cóomo iba a ignorar, las flores vestidas
de plástico, con colores fantásticos, pero si las
arrancas, verás como tienen llagas infectadas
por plagas y miseria, si las miras fijas clavadas,
no son de a de veras.
Ya ves que sería muy mala, sería una hija del
rey muy extraña que no cumple con las expectativas
y una vez más, para fuera, no quiero ese reino
acartonado, ya lo he visto retratado, con las paredes
sucias y llenas de grasa, como que no limpian la
cocina, como que no se quitan las sandalias.
La migraña viene cada miércoles, me duele poco
o no me duele nada, los tenedores yacen parados
pero no quiero usar los limpios, hay uno con restos
de chorizo mezclado con pasta, besado por bacterias
es fácil completar el pedazo, el dolor se calma picoteando
el cerebro con ese tenedor contaminado, pestilente
manoseado.
Y un espectro allá, llora frustrado, no dio con el
reino, perdió el mapa y ahora, vive atrapado
por las orillas de los cerros.
No, el rey sigue dormido, jugueteando con
los pájaros, usando ropa de hule, el rey
muy despreocupado.
-El rey del anillo sagrado, el rey de las clavículas, el mismo rey, el mismo rey de siempre-.
el tiempo colgado de una soga desbaratada
cómo iba yo, a no hablar de las tonalidades
macabras del atardecer y el cielo malva.
Jamás nunca, volver a mencionar los
escarabajos dormidos, hechos bolas
huyendo del carnaval tétrico, es que,
yo no podría vivir pensando sólo en
el rey -Tú sabes cuál rey-.
Algunas sombras se diluyen por
las alcantarillas forradas de hule
que traen las bolsas, algunas
sombras se forman caminando
en calles estrechas y sin pavimentos
blancos, manchados de sangre y orina.
Cómo iba yo, a dejar de hablar sobre
los escorpiones y los gusanos, ignorar
la lluvia plateada, descuartizar el color
dorado.
Ponerle cabellos a los cráneos con
espinas, cómo crees, que
iba yo a permanecer conforme
oyendo un arrullo rosado.
Los ratones salen a pasear por los
comedores, suben y contagian de cosas
las mesas, suben y se ríen con sus dientitos
blancos amarillos, antes de volverse gigantes
y caníbales, antes de matar otras cosas vivas
antes de comerse sus cabezas.
¿Ves? Cóomo iba a ignorar, las flores vestidas
de plástico, con colores fantásticos, pero si las
arrancas, verás como tienen llagas infectadas
por plagas y miseria, si las miras fijas clavadas,
no son de a de veras.
Ya ves que sería muy mala, sería una hija del
rey muy extraña que no cumple con las expectativas
y una vez más, para fuera, no quiero ese reino
acartonado, ya lo he visto retratado, con las paredes
sucias y llenas de grasa, como que no limpian la
cocina, como que no se quitan las sandalias.
La migraña viene cada miércoles, me duele poco
o no me duele nada, los tenedores yacen parados
pero no quiero usar los limpios, hay uno con restos
de chorizo mezclado con pasta, besado por bacterias
es fácil completar el pedazo, el dolor se calma picoteando
el cerebro con ese tenedor contaminado, pestilente
manoseado.
Y un espectro allá, llora frustrado, no dio con el
reino, perdió el mapa y ahora, vive atrapado
por las orillas de los cerros.
No, el rey sigue dormido, jugueteando con
los pájaros, usando ropa de hule, el rey
muy despreocupado.
-El rey del anillo sagrado, el rey de las clavículas, el mismo rey, el mismo rey de siempre-.