Barzagath
Poeta recién llegado
De noche, como bestias en callejones,
zumbaron al azul tus eternos dolores,
pintando sanguaza en este manantial;
y bañó el goce de tu cólera rampante.
Ojos de condena, serán los histriones,
de semillas pardas, en leves candores,
¡que menguan este capricho celestial!
cargarás en pos del desvelo vacilante,
rasgando el tiempo, hasta los colores,
el reptil, en esa consciencia se desliza,
viéndote, allí, en los aromas funestos,
como el viento de convertidos olores,
en corazón negro, tú, tu alma nodriza,
oirán las voces de espejos despiertos
Barzagath, Buena Luna.
zumbaron al azul tus eternos dolores,
pintando sanguaza en este manantial;
y bañó el goce de tu cólera rampante.
Ojos de condena, serán los histriones,
de semillas pardas, en leves candores,
¡que menguan este capricho celestial!
cargarás en pos del desvelo vacilante,
rasgando el tiempo, hasta los colores,
el reptil, en esa consciencia se desliza,
viéndote, allí, en los aromas funestos,
como el viento de convertidos olores,
en corazón negro, tú, tu alma nodriza,
oirán las voces de espejos despiertos
Barzagath, Buena Luna.