• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Damisela ausente

carlocarra

Poeta asiduo al portal
Damisela Ausente


Damisela ausente es un clamor interno que reclama lo que tanto nutre su exsistencia, la inspiración, que muchas veces nos falta en la vida.

Me apaciguo en los contornos celestes
de su tregua lunar, la pluma
que transpira su mudez de diamante
en el lienzo y la oquedad del rostro.

Viene, vaga y se va como el invierno
que ha dejado su ingravidez de damisela,
como la fría estela del remanso amoroso
mi tristosa espera se dilata como el azul del cielo.

Su retrato despavorido huye
a las oscuras aguas del infinito
donde todo es violeta y perfume
más distante y silente que un escaso recuerdo.

Los trinos de su aguda silueta
parten como jupiter a un astrolabio,
como quisiera convidarla de nuevo
y colarme entre sus hebras de estrella.

Aunque fuera mi muerte y mis querellas
su inefable quehacer diamantado,
me descalzo en sus paisajes coralinos
y languidezco sutilmente en su placer

Sollozo que vuelva a aparecer,
sin un velo que tape su luz,
con lazos que impidan su ausencia
y con canteras donde fluya su cauce.
 
Última edición:
Damisela Ausente


Damisela ausente es un clamor interno que reclama lo que tanto nutre su exsistencia, la inspiración, que muchas veces nos falta en la vida.

Me apaciguo en los contornos celestes
de su tregua lunar, la pluma
que transpira su mudez de diamante
en el lienzo y la oquedad del rostro.

Viene, vaga y se va como el invierno
que ha dejado su ingravidez de damisela,
como la fría estela del remanso amoroso
mi tristosa espera se dilata como el azul del cielo.

Su retrato despavorido huye
a las oscuras aguas del infinito
donde todo es violeta y perfume
más distante y silente que un escaso recuerdo.

Los trinos de su aguda silueta
parten como jupiter a un astrolabio,
como quisiera convidarla de nuevo
y colarme entre sus hebras de estrella.

Aunque fuera mi muerte y mis querellas
su inefable quehacer diamantado,
me descalzo en sus paisajes coralinos
y languidezco sutilmente en su placer

Sollozo que vuelva a aparecer,
sin un velo que tape su luz,
con lazos que impidan su ausencia
y con canteras donde fluya su cauce.




Ojalá tu damisela ausente,
vuelva pronto a ti
ya verás que aparecerá
y seguirá fluyendo su cauce.
Un placer haber pasado, un beso poeta
 
Damisela Ausente


Damisela ausente es un clamor interno que reclama lo que tanto nutre su exsistencia, la inspiración, que muchas veces nos falta en la vida.

Me apaciguo en los contornos celestes
de su tregua lunar, la pluma
que transpira su mudez de diamante
en el lienzo y la oquedad del rostro.

Viene, vaga y se va como el invierno
que ha dejado su ingravidez de damisela,
como la fría estela del remanso amoroso
mi tristosa espera se dilata como el azul del cielo.

Su retrato despavorido huye
a las oscuras aguas del infinito
donde todo es violeta y perfume
más distante y silente que un escaso recuerdo.

Los trinos de su aguda silueta
parten como jupiter a un *astrolabio,
como quisiera convidarla de nuevo
y colarme entre sus hebras de estrella.

Aunque fuera mi muerte y mis querellas
su inefable quehacer diamantado,
me descalzo en sus paisajes coralinos
y languidezco sutilmente en su placer

Sollozo que vuelva a aparecer,
sin un velo que tape su luz,
con lazos que impidan su ausencia
y con canteras donde fluya su cauce.















Muy bien amigo, es un bello poema la verdad me convertí en un astronauta, me agradó esta palabra compuesta *astrolabio, muy buenas imágenes de corte modernista con algo de simbolismo, lo digo por los caracteres estructurales del poema y por los símbolos semánticos, felicitaciones, chispas estelares a tu pluma enamorada...
 
Damisela Ausente


Damisela ausente es un clamor interno que reclama lo que tanto nutre su exsistencia, la inspiración, que muchas veces nos falta en la vida.

Me apaciguo en los contornos celestes
de su tregua lunar, la pluma
que transpira su mudez de diamante
en el lienzo y la oquedad del rostro.

Viene, vaga y se va como el invierno
que ha dejado su ingravidez de damisela,
como la fría estela del remanso amoroso
mi tristosa espera se dilata como el azul del cielo.

Su retrato despavorido huye
a las oscuras aguas del infinito
donde todo es violeta y perfume
más distante y silente que un escaso recuerdo.

Los trinos de su aguda silueta
parten como jupiter a un astrolabio,
como quisiera convidarla de nuevo
y colarme entre sus hebras de estrella.

Aunque fuera mi muerte y mis querellas
su inefable quehacer diamantado,
me descalzo en sus paisajes coralinos
y languidezco sutilmente en su placer

Sollozo que vuelva a aparecer,
sin un velo que tape su luz,
con lazos que impidan su ausencia
y con canteras donde fluya su cauce.


Poema que en su espiritu se sostiene en esa contemplacion de la carrera de los augurios. Un cauce, un velo, sustancias que llevan al pensamiento para que la inspiracion de vapores no sea fingida, sino al contrario sustancia cierta. lo disfrute. felicidades. luzyabsenta
 
Atrás
Arriba