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Cuatro versos y un gato

Rosario Martín

Poeta que considera el portal su segunda casa
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja,
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
 
Última edición:
Cuatro versos y un gato,
y la dama de los patos,
para conquistar a Marco,
que busca a su madre, navegando en barco.


¡ Muy bonito !


Los otoños nos tienen hasta la coronilla.
Hasta el moño.
Porque no sabemos ponerle la zancadilla,
al demonio.


Pero yo procuro no caer en tentación.


¿ Cómo me controlo ? Y me domino...
Rechazando la abominación.
Porque indecisión no es equilibrio.
Y me lanzo a comulgar...


Y recibo hostias consagradas, olímpicas.


Recibo viento fresco, para irme a hacer gárgaras.
Y allí, en el quinto pino,
donde Cristo dio las tres voces,
vuelvo con el zapatito de cristal, en las manos,


para devolvérselo a la Cenicienta, que lo perdió a las doce.
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Y Marco te mira y te lee la mente y el poema... es como si estuviera viéndolo.
Otoños quedan para arañar, y para componer y componérselas.
Que me gustó, ya lo sabes, y el café te lo dejé en la mesa... y un cigarrillo.
Besos, amiga entera con versos y gato.
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Recuerdo otoños de pintores en los parques queriendo fijar aquellos colores que se iban por momentos, en el vuelo de una hoja del árbol al suelo. Otoños, ¡ya tantos! de empezar el curso, de libros y cuadernos, de adiós a los amores del verano, de ensayos del invierno. Por eso, al recorrer hoy de tu mano el otoño por tus versos, se ha presentado esa melancolía que van dejando, como una pátina, los años. Pero...como bien dices, vendrán todavía otros otoños en que seguir escarbando, llenándonos de vida y, tal vez, algún verso. Un beso.
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín

Que buen poema, Rosario.
Te felicito.

Un abrazo
 
El otoño, los recuerdos, el pasado que respira y la compañía de Marco para seguir arañando a la vida versos. Un gusto leer tu entrega, Recibe mi mas cordial saludo. Con mis mejores deseos para tu vida siempre. Hasta pronto.
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
En el marco melancólico del otoño me llega como un poema de amor.
Lo hallo hermoso Tocaya... yo también soy Martín... pero de setiembres primaverales en esta parte del mundo.
Un afectuoso saludo Rosario
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín

ME alegra volverte a leer. Sencillos y buenos, como siempre.

Besos.
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Te sientan bien los otoños, la prueba es este bello poema, made in Rosario, sin adornos innecesarios y directo a la sensibilidad del lector, en este caso yo, amiga mía. Abrazote vuela. Paco.
 
Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín


Me gusta el otoño, los versos y los gatos y me gusta el modo en el que conjugas el café con las castañas y la vida con las letras.
Muy especial es este poema Rosario..., aunque pensándolo bien, todos los que escribes tienen un particular enfoque de realidad más cercana a la piel.

Gran abrazo con cariño especial

Palmira
 


POEMA DESTACADO

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Seleccionado por el Jurado

Con todo el cariño

MUNDOPOESIA.COM
 
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Arropadas formas invernales donde la anidada respuesta de los
sentimientos va conformando como una memoria unica.
bello. saludos de luzyabsenta
 
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja,
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín

Mis parabienes por el reconocimiento para tu bello poema, quiza es el otoño que te lleva a escribir poemas en septiembre y si es así aun te queda más de un mes para que te inspires y nos regales el fruto de esa inspiración. Mi saludo cordial.
 
Cuatro versos y un gato,
y la dama de los patos,
para conquistar a Marco,
que busca a su madre, navegando en barco.


¡ Muy bonito !


Los otoños nos tienen hasta la coronilla.
Hasta el moño.
Porque no sabemos ponerle la zancadilla,
al demonio.


Pero yo procuro no caer en tentación.


¿ Cómo me controlo ? Y me domino...
Rechazando la abominación.
Porque indecisión no es equilibrio.
Y me lanzo a comulgar...


Y recibo hostias consagradas, olímpicas.


Recibo viento fresco, para irme a hacer gárgaras.
Y allí, en el quinto pino,
donde Cristo dio las tres voces,
vuelvo con el zapatito de cristal, en las manos,


para devolvérselo a la Cenicienta, que lo perdió a las doce.
Marco se llama mi gato, señor Nommo,
le gusta pasearse por las teclas del pc
y borrar todo lo que pilla;)sobre todo mis versos...
Gracias, compañero,feliz otoño.
 
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja,
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Más que seguro llegarán más otoños y volverá la musa de la inspiración. Me gustó el poema, un saludo.
 
Y seguirá arañando los calendarios, mi estimada Rosario... mientras no se quite así misma
ese matiz de conformismo con las cosas que le pasan en la vida... Levante la frente y grite
en voz alta que quiere ser feliz... que la escuche todo el mundo... todos los días... y verá como
llega algún pájarillo lejano a dormir en sus manos... sin pedir nada a cambio... Se lo dice un
veterano de guerra... que nunca se rindió y vivirá adorando lo que tiene escondido en el cora-
zón... Hermosa entrega poética.
Afectuosamente, la saluda:
 
Última edición:
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja,
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Es fantástico ver caer la primera hoja Rosario pero yo que soy un poco borde lo que mas me encanta del otoño es cuando te puedes hacer una alfombra con ellas y levantarlas con los pies hasta poblar las aceras y los rincones , algunas veces yacen amontonadas y recuerdan las penas pero sobre todo hacen que no olvides que el tiempo pasa. Esperemos todos los otoños que tengan a bien esperarnos.
Me ha encantado Rosario, aunque a lo mejor, casi seguro me he ido por las ramas:)
Abrazos y a ver cuando tomamos ese café:rolleyes:
 
Y Marco te mira y te lee la mente y el poema... es como si estuviera viéndolo.
Otoños quedan para arañar, y para componer y componérselas.
Que me gustó, ya lo sabes, y el café te lo dejé en la mesa... y un cigarrillo.
Besos, amiga entera con versos y gato.

El café puedo calentarlo, los besos aún están fresquitos;)
pero el cigarrillo ni de coña (llevo 3 años sin fumar)
mi Marco ya no me mira, ya no araña las teclas, ya se fue...
pero lo llevo en mi pensamiento para siempre.
¡Madre mía ! tengo un montón de comentarios sin agradecer,
supongo que fue cuando los problemas con los ojos, en fin me lo tomaré con calma.
Te dejo café, unas pastitas recién horneadas y ¿hace un digestivo ? como en los seriales ;)
Besos , amigo entero, desde estos cuatro versos y aires de primavera
 
Recuerdo otoños de pintores en los parques queriendo fijar aquellos colores que se iban por momentos, en el vuelo de una hoja del árbol al suelo. Otoños, ¡ya tantos! de empezar el curso, de libros y cuadernos, de adiós a los amores del verano, de ensayos del invierno. Por eso, al recorrer hoy de tu mano el otoño por tus versos, se ha presentado esa melancolía que van dejando, como una pátina, los años. Pero...como bien dices, vendrán todavía otros otoños en que seguir escarbando, llenándonos de vida y, tal vez, algún verso. Un beso.

Dejé muchos comentarios sin contestar en este poema, entre ellos el tuyo,
pero nunca es tarde...
Ya tenemos algún otoño más, querido amigo,
y ojalá sumemos muchos más, con versos y abrazos
en cada una de las estaciones. Gracias, Luis, un abrazo grande
 
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja,
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Un momento de transición que provoca nostalgia.

Saludos
 
El café puedo calentarlo, los besos aún están fresquitos;)
pero el cigarrillo ni de coña (llevo 3 años sin fumar)
mi Marco ya no me mira, ya no araña las teclas, ya se fue...
pero lo llevo en mi pensamiento para siempre.
¡Madre mía ! tengo un montón de comentarios sin agradecer,
supongo que fue cuando los problemas con los ojos, en fin me lo tomaré con calma.
Te dejo café, unas pastitas recién horneadas y ¿hace un digestivo ? como en los seriales ;)
Besos , amigo entero, desde estos cuatro versos y aires de primavera
Tómate tu tiempo; los años pasan sin escrúpulos pero los de antes seguimos siendo los mismos, en la medida de lo posible y para hacerle la contra a Pablo Neruda.
Muy buenas las pastitas después de cenar a las siete... luego vuelvo a cenar, je, je. El carajillo ya me lo he tomado.
Besos, amiga entera, desde esta vieja casa con un nuevo gato adoptado (murieron la Salí y sus hijos no hace mucho), el Roget.
 
A los otoños que llegan del norte...​

Hoy he visto caer la primera hoja,
la tuve a mis pies y pasé de largo...
Llevo otoños clavados hasta el fondo
y aunque ninguno fue mortal
he perdido el ritmo y la gracia
de robarle a septiembre los mejores versos
y una parte de mí
ya se está deshojando...
Hubo otoños de rima y verso libre,
de toma castañas y de marrón glacé
y otoños que llegaron y se fueron
sin hacer ruido,
sin escuchar mi voz arrugada
de tabaco negro y café.
Vendrán otros otoños, Marco,
para seguir arañando la vida
y algún poema...

Rosario Martín
Cuando creo que ya nada se puede decir del otoño y sus hojas caídas y re pisoteadas, me vengo a encontrar con esta belleza que tu genio y sensibilidad nos regalan, querida Charito. Ahora que se acerca la primavera a pudrirme de polen e inventarse ronchas, me dan ganas de arrimar una silla a tu poema a darme a quemar todas esas hojas amarillentas que no terminan de caer del calendario, por si hace falta calentarse con un lugar común.

Te agradezco mucho, mucho, por escribir tan así. Y te abrazo también mucho.
 
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