El 17 de julio del 2010 se realizó el infame acto de profanación de unos de los próceres de la Independencia venezolana como lo fue Simón Bolívar. El pretexto: adecuar el descanso de los restos del Libertador, pues éstos se hallaban en un viejo ataúd de plomo, y según, malogrado por el pasar del tiempo, para reguardalos en un féretro de mejor condición. Lo que se supo después, podría considerarse un cuento propio de la mano de Edgar Allan Poe, pues es sabido que el ahora difunto Chávez, expresidente de Venezuela, era un individuo "superticioso" muy ligado a la santería afrocubana y creyente de toda la parafernalia de este oscuro culto.
Luego de tal profanación, surgieron argumentos que tildaban de "macabro" lo ocurrido.
Acá dejo algo de información para quienes quieran conocer más a profundidad sobre el tema:
https://zonatwive.wordpress.com/201...tal-por-que-fallaron-los-babalawos-de-chavez/
Bajo el domo en que duermen los titanes,
como quien añacea el mal del Cristo,
se amontona un tropel de charlatanes
queriendo encopetar lo nunca visto.
Hacen del mármol roña de la urna
y de la sombra raptan la osamenta.
Es la hora saturnina y la nocturna
cuando el señor blasfemo se contenta.
Quien conduce la luna blanquecina
es Oya, la deidad, que, ante La Parca,
cual antorcha mortuoria la ilumina.
El Palo, come huesos, rige el culto,
y avasallando el nicho con su marca,
despoja el corazón del insepulto.