• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Cordeles de sueños

Cordeles de sueños

Hay cordeles sujetos de cimas nevadas,
de ellos penden los sueños blancos.

No siempre los valles presumen
torrentes de flores rosadas.

El viento peina con fuerza los macizos
y despierta los ecos de anhelos dormidos.

Y en el sutil puntillado de las emociones
se evaporan pinceladas de aromas,
de besos fáciles y trasnochados,
de copas rotas en los rincones.

Y se suceden las fases lunares
de los barcos sin puertos,
de los árboles sin sombras.

Entonces...
las puertas se entornan
y cuando se cambia de página
aparecen los falsos profetas,
salvadores de cuencas vacías
que erigen monolitos de piedra.

Cada tanto hay un eclipse de luna,
y se acerca una estrella fugaz
que agita el cordel bajando algún sueño
para que anide en tus manos.


Recuerdas los valles y luego piensas
que
quizás no haya mas eclipses,
ni estrellas fugaces y te aferras a ese sueño
como si fuera el último madero en el mar.
 
Última edición:
Hay cordeles sujetos de cimas nevadas,
de ellos penden los sueños blancos.

No siempre los valles presumen
torrentes de flores rosadas.

El viento peina con fuerza los macizos
y despierta los ecos de anhelos dormidos.

Y en el sutil puntillado de las emociones
se evaporan pinceladas de aromas,
de besos fáciles y trasnochados,
de copas rotas en los rincones.

Y se suceden las fases lunares
de los barcos sin puertos,
de los árboles sin sombras.

Entonces...
las puertas se entornan
y cuando se cambia de página
aparecen los falsos profetas,
salvadores de cuencas vacías
que erigen monolitos de piedra.

Cada tanto hay un eclipse de luna,
y se acerca una estrella fugaz
que agita el cordel bajando algún sueño
para que anide en tus manos.


Recuerdas los valles y luego piensas
que
quizás no haya mas eclipses,
ni estrellas fugaces y te aferras a ese sueño
como si fuera el último madero en el mar.
Me gustaron las imágenes poéticas de sueños y anhelos, contrastando la belleza de la naturaleza con la desilusión.
Veo en su incertidumbre, un eclipse de luna y una estrella fugaz que ofrecen esperanza.
Muy elocuente recordar la fragilidad de los sueños, que se aferran como un último salvavidas en el mar.
Siempre es un honor visitarla.

Saludos
 
Última edición:
Hay cordeles sujetos de cimas nevadas,
de ellos penden los sueños blancos.

No siempre los valles presumen
torrentes de flores rosadas.

El viento peina con fuerza los macizos
y despierta los ecos de anhelos dormidos.

Y en el sutil puntillado de las emociones
se evaporan pinceladas de aromas,
de besos fáciles y trasnochados,
de copas rotas en los rincones.

Y se suceden las fases lunares
de los barcos sin puertos,
de los árboles sin sombras.

Entonces...
las puertas se entornan
y cuando se cambia de página
aparecen los falsos profetas,
salvadores de cuencas vacías
que erigen monolitos de piedra.

Cada tanto hay un eclipse de luna,
y se acerca una estrella fugaz
que agita el cordel bajando algún sueño
para que anide en tus manos.


Recuerdas los valles y luego piensas
que
quizás no haya mas eclipses,
ni estrellas fugaces y te aferras a ese sueño
como si fuera el último madero en el mar.
Sueños sujetos, como nubes rebeldes a quienes, si se deja, pueden llenar de fantasías el cielo. Si se rompen los cordeles y se mueven los sueños, que será de los náufragos perdidos en mares pequeños, sin estrellas, sin luces. Sin árboles que entreguen rosas para dormitar en sus aromas. Playas lejanas a las que llegar sobre un madero, mientras haya luz, mientras duren las sombras, para que no se encoja el alma con la oscuridad de los eclipses.
Un placer de lectura, Laly. Un gran abrazo y mi admiración por tus versos.
 
Última edición:
Atrás
Arriba