Un_Yesista
Poeta recién llegado
CAMINO EN SILENCIO
En la orfandad de mis grises días, el negro nubarrón, ,
Como mi corazón, acumula pesares, lamentos y maldiciones
Camino en silencio, en horas intempestivas,
Envuelto en un manto de purpùreas melancolías,
Abstracciones que recorren el infinito ocaso
Buscando las certezas de una Verdad Universal
( ¡En la vehemencia palpitante de un señuelo ignoto! )
Arrumacos de luceros de estrella iluminan joviales
La noche , que solivianta mi melancolía
Con su impredecible néctar de quimeras celestes
Quisiera fundirme en la noche, ser càndido hàlito de aire fresco,
Abanicar el cielo, radiante de vastas esperanzas
Y elevar mis sentidos , en sicodélica danza,
Con serpentante parsimonia, hacia un viaje infinito e ilimitado
Donde la locura y el paroxismo de una ortodoxia viciada
Se conviertan en la expiación sangrante de una epopeya sublime
Camino en silencio, con ardores en mi conciencia,
Engalanada, una vez màs, con las bellas perspectivas
De un futuro venturoso, con la afable complacencia
De un bienestar y un confort perpetuos, sempiternos
Sin embargo mis sentimientos bullen,
Bullen precipitadamente y chispean, poderosamente, en mi interior
Impulsàndome hacia un piélago de rebeldías e inconformidades
Desmenuzando mi conciencia con salobres tragedias
Sublimadas por el horror de una pétrea inmovilidad terrenal
Camino en silencio; hojas marchitas en la intemperie
De la soledad grisàcea de un parque cavilativo,
Revoloteando y balanceadas por el viento indiferente del Norte
Mi ser se acongoja, mis sentidos explotan, mi conciencia deformada,
¡Mi espiritu grita, en la oscuridad de un vacio existencial!
Camino en silencio, levemente anestesiado, concibiendo sueños taciturnos
En el reino de un silencio sepulcral, inhalando el perfume catàrtico
De las hierbas chamànicas de ultratumba, y cubiertos de verde musgo
Los anhelos tétricos de un cosmonauta devorado
Por la quintaesencia de una visión apoteósica
Camino en silencio, en horas intempestivas,
Impregnado de extrañas sombras, que bailan a mi alrededor,
Cual esclavas abùlicas emulando el canto de la alborada,
El amanecer vital de un exultante cataclismo espiritual
En la orfandad de mis grises días, el negro nubarrón, ,
Como mi corazón, acumula pesares, lamentos y maldiciones
Camino en silencio, en horas intempestivas,
Envuelto en un manto de purpùreas melancolías,
Abstracciones que recorren el infinito ocaso
Buscando las certezas de una Verdad Universal
( ¡En la vehemencia palpitante de un señuelo ignoto! )
Arrumacos de luceros de estrella iluminan joviales
La noche , que solivianta mi melancolía
Con su impredecible néctar de quimeras celestes
Quisiera fundirme en la noche, ser càndido hàlito de aire fresco,
Abanicar el cielo, radiante de vastas esperanzas
Y elevar mis sentidos , en sicodélica danza,
Con serpentante parsimonia, hacia un viaje infinito e ilimitado
Donde la locura y el paroxismo de una ortodoxia viciada
Se conviertan en la expiación sangrante de una epopeya sublime
Camino en silencio, con ardores en mi conciencia,
Engalanada, una vez màs, con las bellas perspectivas
De un futuro venturoso, con la afable complacencia
De un bienestar y un confort perpetuos, sempiternos
Sin embargo mis sentimientos bullen,
Bullen precipitadamente y chispean, poderosamente, en mi interior
Impulsàndome hacia un piélago de rebeldías e inconformidades
Desmenuzando mi conciencia con salobres tragedias
Sublimadas por el horror de una pétrea inmovilidad terrenal
Camino en silencio; hojas marchitas en la intemperie
De la soledad grisàcea de un parque cavilativo,
Revoloteando y balanceadas por el viento indiferente del Norte
Mi ser se acongoja, mis sentidos explotan, mi conciencia deformada,
¡Mi espiritu grita, en la oscuridad de un vacio existencial!
Camino en silencio, levemente anestesiado, concibiendo sueños taciturnos
En el reino de un silencio sepulcral, inhalando el perfume catàrtico
De las hierbas chamànicas de ultratumba, y cubiertos de verde musgo
Los anhelos tétricos de un cosmonauta devorado
Por la quintaesencia de una visión apoteósica
Camino en silencio, en horas intempestivas,
Impregnado de extrañas sombras, que bailan a mi alrededor,
Cual esclavas abùlicas emulando el canto de la alborada,
El amanecer vital de un exultante cataclismo espiritual