IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Retazos que se esparcen en el viento,
fragmentos de promesas,
ahora motas sin dueño,
en este desierto que alguna vez fue mar,
la adversidad nos reclama
desde el abismo del olvido,
descendemos,
desprendiéndonos
de cada recuerdo vivido,
impoluto el sendero aún no recorrido,
destino que envuelve nuestros sueños,
consumiendo la luz de nuestra mente,
seres inconscientes
que vagan estimulados por el fragor
de una etereidad insaciable,
dulce tambor
que truena cincelando nuestro pecho,
corazón arrecho
a la seducción divina,
vanagloriados estamos por sufrir,
cuando la sapiencia es esencia del dolor,
cruento temblor
que nuestros ojos se niegan a ver,
ventanas de almas acaecidas
a la cegada costumbre ancestral,
dejándole nuestro tiempo a la adversidad,
aunque negando lo cierto,
cimientos de un mundo que se hunde,
en las mareas de la historia,
por nuestra lucha,
por la búsqueda de todo conocimiento.
fragmentos de promesas,
ahora motas sin dueño,
en este desierto que alguna vez fue mar,
la adversidad nos reclama
desde el abismo del olvido,
descendemos,
desprendiéndonos
de cada recuerdo vivido,
impoluto el sendero aún no recorrido,
destino que envuelve nuestros sueños,
consumiendo la luz de nuestra mente,
seres inconscientes
que vagan estimulados por el fragor
de una etereidad insaciable,
dulce tambor
que truena cincelando nuestro pecho,
corazón arrecho
a la seducción divina,
vanagloriados estamos por sufrir,
cuando la sapiencia es esencia del dolor,
cruento temblor
que nuestros ojos se niegan a ver,
ventanas de almas acaecidas
a la cegada costumbre ancestral,
dejándole nuestro tiempo a la adversidad,
aunque negando lo cierto,
cimientos de un mundo que se hunde,
en las mareas de la historia,
por nuestra lucha,
por la búsqueda de todo conocimiento.
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