CFM
Poeta recién llegado
BRUNILDA
Dime, Brunilda, ¿quién despertará
tus labios agrietados de glaciar?
Velas heladas, por sobre sus quillas,
como narvales las proas afilan.
Hundirán su espolón en tu garganta.
Calas abiertas derraman cascadas
que, hendiendo grutas a tu corazón,
con los latidos romperán tu voz.
Y entonces ¿cuáles serán tus sueños?
¿Qué ocultarán tus párpados al hielo?
Cuando dancen fantasmales colores
y hurten las valquirias tus ilusiones,
cuando, erigiendo Polaris su insignia,
alados cortejos tus miedos ciñan;
veré en tu ser los espasmos del tiempo,
la noche insomne privando tus besos,
caricias sin dueño, cuyo placer
son arpones desgarrando tu piel.
Oh, Brunilda, de esos pálidos dedos,
la oscuridad desposará al secreto;
y el invierno romperá a las orillas
del páramo estéril que es tu sonrisa.