• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

A Tí

Edouard

Poeta adicto al portal
A tí siempre te conocí de todo corazón. Desde que naciste del narciso húmedo de la laguna cristalina y pura. Y cuando crecía en tu faz de Adonis el azul sincero de unas pupilas grandes y hermosas. A tí siempre te conocí. Cuando ya adolescente hipnotizabas a las marchitas mujeres en ausencia de amor descorazonador. Eras un rompealmas. Pero no te ensoberbecias. Sencillamente te satisfacía doblegar el poder de la némesis. Y acuartelar la pasión desbocada. Analizándola con una férrea iteración de silogismos razonativos. A tí te sentía respirar iris. En mi aura empachada con tu bendito veneno de salutifero esplendor nebular. A tí te conocí siempre. Cuando te casaste fui a tu banquete de bodas. Y en un brindis humeante bebí de tu sangre redentora. Para no plagiar tu sonrisa socarrona. Que vilmente triunfaba sobre el malsano infortunio. A tí te conocí siempre. Cuando ya en la vejez descansaste en paz en una cama de terciopelo. Mientras tú mujer e hijos sucumbian al estertor final de tu última respiración.
 
A tí siempre te conocí de todo corazón. Desde que naciste del narciso húmedo de la laguna cristalina y pura. Y cuando crecía en tu faz de Adonis el azul sincero de unas pupilas grandes y hermosas. A tí siempre te conocí. Cuando ya adolescente hipnotizabas a las marchitas mujeres en ausencia de amor descorazonador. Eras un rompealmas. Pero no te ensoberbecias. Sencillamente te satisfacía doblegar el poder de la némesis. Y acuartelar la pasión desbocada. Analizándola con una férrea iteración de silogismos razonativos. A tí te sentía respirar iris. En mi aura empachada con tu bendito veneno de salutifero esplendor nebular. A tí te conocí siempre. Cuando te casaste fui a tu banquete de bodas. Y en un brindis humeante bebí de tu sangre redentora. Para no plagiar tu sonrisa socarrona. Que vilmente triunfaba sobre el malsano infortunio. A tí te conocí siempre. Cuando ya en la vejez descansaste en paz en una cama de terciopelo. Mientras tú mujer e hijos sucumbian al estertor final de tu última respiración.

Muy bueno, me gustó.
 
Emp, gracias por haber apreciado está prosa. Que de modo circular juega con los vericuetos temporales de un personaje dual. Pues narrador y segunda persona no son más que la misma entidad mística. Que abre el preámbulo de un misterio vivencial y a la vez existencial. Atentamente Edouard.
 
  • Me gusta
Reacciones: Emp
Alizee, tal trama circular de doble personalidad ya se fragua en el susurro narrativo de un sujeto que amplifica la vida de un hombre. A través de sus fases de nacimiento, juventud, virilidad y vejez. Estaba en la oniromancia de los preámbulos metafísicos del arcano mayor. El sentido de la existencia. Atentamente Edouard.
 
Atrás
Arriba