ALYA
Poeta fiel al portal
Siempre recuerdo tus manos
Manos con surco de cielo
Con las que me acariciabas
Todos los días el pelo
Tú mujer valiente y fuerte
Que enfrentaste la viudez
Cuando apenas comenzaban
Tus años a florecer
Criaste ocho hijos y cinco nietos
Entre los que me encontraba yo
Y a todos nos educaste
Con tu ejemplo y tu tesón
Tú trabajabas la tierra
Y de frutos la sembrabas
Velabas por tu cosecha
Día a día la cuidabas
Todos en aquel pueblito
Te respetaban abuela
Eras mujer muy sencilla
Labradora de la tierra
Nunca negaste tu mano
A un vecino en apuros
Y tu pan lo compartías
Con los demás y los tuyos
Siempre te recuerdo abuela
Contándome aquellos cuentos
De tu niñez casi trunca
Me hablabas mirando el cielo
Los regalos más preciados
Yo los recibí de ti
Mi gato, mi golondrina
La rana y la codorniz
El gallo pinto padrote
Del corral de tus gallinas
Y aquella mata de mango
Que sembraste en una esquina
La cucharita de plata
Que usabas en tu café
Y aquel sombrero de paja
Y tus lentes de leer
Y aquel gran regalo abuela
El mejor que me legaste
Tus consejos, tus valores
Y tu ejemplo incuestionable
Ahora que estas viejita
Y te veo desvalida
Mi corazón se entristece
Porque se te va la vida
Mas yo sé que allá en el cielo
Ya tienes listo un lugar
Que te ganaste abuelita
Por ser buena y ejemplar
Manos con surco de cielo
Con las que me acariciabas
Todos los días el pelo
Tú mujer valiente y fuerte
Que enfrentaste la viudez
Cuando apenas comenzaban
Tus años a florecer
Criaste ocho hijos y cinco nietos
Entre los que me encontraba yo
Y a todos nos educaste
Con tu ejemplo y tu tesón
Tú trabajabas la tierra
Y de frutos la sembrabas
Velabas por tu cosecha
Día a día la cuidabas
Todos en aquel pueblito
Te respetaban abuela
Eras mujer muy sencilla
Labradora de la tierra
Nunca negaste tu mano
A un vecino en apuros
Y tu pan lo compartías
Con los demás y los tuyos
Siempre te recuerdo abuela
Contándome aquellos cuentos
De tu niñez casi trunca
Me hablabas mirando el cielo
Los regalos más preciados
Yo los recibí de ti
Mi gato, mi golondrina
La rana y la codorniz
El gallo pinto padrote
Del corral de tus gallinas
Y aquella mata de mango
Que sembraste en una esquina
La cucharita de plata
Que usabas en tu café
Y aquel sombrero de paja
Y tus lentes de leer
Y aquel gran regalo abuela
El mejor que me legaste
Tus consejos, tus valores
Y tu ejemplo incuestionable
Ahora que estas viejita
Y te veo desvalida
Mi corazón se entristece
Porque se te va la vida
Mas yo sé que allá en el cielo
Ya tienes listo un lugar
Que te ganaste abuelita
Por ser buena y ejemplar
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