puroamor
Poeta fiel al portal
Salivaba, Salivaba,
el camello vagabundo,
de joroba ablastada,
y de sueño muy brofundo,
Salivaba mi camello,
se bañaba con arena,
y su belo se beinaba,
no comía berenjena,
bues le daba mucho hibo.
Salivaba era bonito,
cuando era bequeñito.
barecía boreguito
Era dulce Salivaba,
yo le daba dos besitos.
Cuando no me hacía caso
se quedaba sin baseo.
¡Bobrecito Salivaba!
a los niños los miraba
y con ellos no jugaba,
¡No seré desobediente!
con sus ojos sublicaba,
¡Ay camello Salivaba!
tú que lástima me dabas.
Bero un día en el desierto,
yo me encontraba berdido,
pues una nube de bolvo,
acabó con mi abosento,
y se fueron mis caballos,
se llevaron mi alimento.
Bobrecito - me decía-,
si tuviera mi camello,
no tendría este broblema,
Y de bronto a lo lejos,
Salivaba que asomaba,
¡Salivaba! ¡Salivaba!
Yo más fuerte le gritaba,
Salivaba se aburaba,
bues otra nube de bolvo,
a lo lejos divisaba,
¡tan negra como la noche!,
¡cuánto miedo me daba!
Sin embargo Salivaba,
más osado que ninguno,
se acostó sobre la arena,
bara que me brotegiera,
Hoy no quiero sebararme,
del camello vagabundo,
bues toditos en la aldea,
lo querían abrazar,
y al brindarle sus caricias
todo mundo le gritaba:
¡Salivaba!, ¡Salivaba!;
el camello que me amaba.
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