Barzagath
Poeta recién llegado
Verteré mi hora, en tu suave vocablo,
porque en mi lengua vives, diamante,
aunque mueras el traidor te invocará;
con vino, opio, y tus frutos de oropel,
¡Gloria a nuestra antorcha, tú, diablo!
que gozas en esa boca, como amante,
nos contemplas, el crimen te evocará,
y a tu Sabbat, juntos vamos en tropel.
Inmensos ríos, con venas arreboladas,
sombras de Midas, áureas y brillantes
como el oro del vampiro, es tu virtud,
púas de amatista. recias y quebradas,
como risos. lactescentes y sofocantes,
a tu alma bañan, ángel de mi quietud.
porque en mi lengua vives, diamante,
aunque mueras el traidor te invocará;
con vino, opio, y tus frutos de oropel,
¡Gloria a nuestra antorcha, tú, diablo!
que gozas en esa boca, como amante,
nos contemplas, el crimen te evocará,
y a tu Sabbat, juntos vamos en tropel.
Inmensos ríos, con venas arreboladas,
sombras de Midas, áureas y brillantes
como el oro del vampiro, es tu virtud,
púas de amatista. recias y quebradas,
como risos. lactescentes y sofocantes,
a tu alma bañan, ángel de mi quietud.
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