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Las historias de mi abuelo (2)

puroamor

Poeta fiel al portal


El niño desobediente


En las noches de tormenta
el abuelo me narraba,
esta historia truculenta,
que al oírla me asustaba.


Acostados en la cama,
con la vela muy curiosa,
el talante de una rama,
parecía mariposa.


Mi viejito que sabía,
proyectar un pensamiento,
comenzaba con el día,
en que oyó narrar el cuento.


Era tarde - le dijeron-,
y en el fondo del barranco,
dos ancianas maldijeron,
a un niñito rico y manco.


Eran brujas tenebrosas,
que comían lagartijas,
de carácter muy biliosas,
y vendían baratijas.


El hechizo que emplearon,
era viejo como el sol,
en la noche le arrancaron,
entre gritos su crisol.


Eran puras carcajadas,
-denotando su maldad-,
el silencio y sus risadas,
asustaban de verdad.


Al niñito transformaron,
- le contaron a mi abuelo -
en deforme camarón,
que reptaba por el suelo.


Evidente era el desprecio,
que la gente le tenía,
su castigo fue por necio,
pues a nadie obedecía.


Escarmiento merecido,
se lo busca el mal portado.
Si tú sueltas un graznido,
es que vives embrujado.


El abuelo y su sapiencia,
ilustraron mi niñez,
el mensaje de obediencia,
lo respeto en adultez.


Desde entonces yo me porto,
por las buenas como un santo,
arrastrarme no quisiera,
por la culpa de un encanto.








 
Última edición:

El niño desobediente


En las noches de tormenta
el abuelo me narraba,
esta historia truculenta,
que al oírla me asustaba.


Acostados en la cama,
con la vela muy curiosa,
el talante de la rama,
parecía mariposa.


Mi viejito que sabía,
proyectar un pensamiento,
comenzaba con el día,
en que oyó narrar el cuento.


Era tarde - le dijeron-,
y en el fondo del barranco,
dos ancianas maldijeron,
a un niñito rico y manco.


Eran brujas tenebrosas,
que comían lagartijas,
de carácter muy biliosas,
y vendían baratijas.


El hechizo que emplearon,
era viejo como el sol,
en la noche le arrancaron,
entre gritos su crisol.


Eran puras carcajadas,
denotando su maldad,
el silencio y sus risadas,
asustaban de verdad.


Al niñito transformaron,
- le contaron a mi abuelo -
en deforme camarón,
que reptaba por el suelo.


Evidente era el desprecio,
que la gente le tenía,
su castigo fue por necio,
pues a nadie obedecía.


Escarmiento merecido,
se lo busca el mal portado.
Si tú sueltas un graznido,
es que vives embrujado.


El abuelo y su sapiencia,
ilustraron mi niñez,
el mensaje de obediencia,
lo respeto en adultez.


Desde entonces yo me porto,
por las buenas como un santo,
arrastrarme no quisiera,
por la culpa de un encanto.








Ese noble consejo de un abuelo sabio que despliega esa
historia capaz de rescatar el valor de la bondad y obediencia
humana, camino seguro para no sufrir lo que le paso al
personaje hechizado. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Ese noble consejo de un abuelo sabio que despliega esa
historia capaz de rescatar el valor de la bondad y obediencia
humana, camino seguro para no sufrir lo que le paso al
personaje hechizado. excelente. saludos amables de luzyabsenta

Tu tienes alma de niño estimado Luzyabsenta. Solamente la persona que tiene capacidad de revivir su infancia situándose en la edad mental del niño a quien va dirigido el poema, puede entender a cabalidad su significado y la intención del escritor, porque insisto, este foro es para publicar poemas para el deleite de los niños que en realidad tovadía lo son, con el consiguiente propósito de moldear sus valores y conducta a través de moralejas que para muchos adultos serán absurdas y quienes también cuestionarán hasta el argumento de la obra, sin meditar, que lo absurdo para un niño, será la fantasía que su ingenuidad transformará en una gran historia. Así deberíamos trabajar en este foro, no con el ánimo de sobresalir como grandes poetas, aunque si alguien lo fuera su obligación ante todo es crear sus obras de acorde a la edad del niño que las va a leer y no para satisfacer a los lectores adultos para obtener un me gusta o un comentario adulador. Los lectores adultos también tienen la obligación de compartir con sus pequeños hijos aquéllas obras que les resulten más instructivas para ellos. Quizá mis obras jamás serán perfectas, pero llevan cada una, la mejor de las buenas intenciones que me acompañan cuando escribo. Agradezco la amabilidad de tus palabras y el tiempo que te tomaste para leer y comentar este poema.

Abrazo cordial,

puroamor.
 
Tu tienes alma de niño estimado Luzyabsenta. Solamente la persona que tiene capacidad de revivir su infancia situándose en la edad mental del niño a quien va dirigido el poema, puede entender a cabalidad su significado y la intención del escritor, porque insisto, este foro es para publicar poemas para el deleite de los niños que en realidad tovadía lo son, con el consiguiente propósito de moldear sus valores y conducta a través de moralejas que para muchos adultos serán absurdas y quienes también cuestionarán hasta el argumento de la obra, sin meditar, que lo absurdo para un niño, será la fantasía que su ingenuidad transformará en una gran historia. Así deberíamos trabajar en este foro, no con el ánimo de sobresalir como grandes poetas, aunque si alguien lo fuera su obligación ante todo es crear sus obras de acorde a la edad del niño que las va a leer y no para satisfacer a los lectores adultos para obtener un me gusta o un comentario adulador. Los lectores adultos también tienen la obligación de compartir con sus pequeños hijos aquéllas obras que les resulten más instructivas para ellos. Quizá mis obras jamás serán perfectas, pero llevan cada una, la mejor a de las buenas intenciones que me acompañan cuando escribo. Agradezco la amabilidad de tus palabras y el tiempo que te tomaste para leer y comentar este poema.

Abrazo cordial,

puroamor.
Pienso que al releer me puedo en plinitud revivir las infancias.
los significados de la obra dejan esa sacudida que anima a seguir
siendo niño. gracias por tu respuesta. saludos de luzyabsenta
 
Muy curioso y lindo poema.

Hola Eunice, muchas gracias por deternerte a leer mi poema y a comentarlo amablemente. Tienes razón, el poema resulta curioso porque no es común imaginar a alguién convertido en camarón reptante. Se me ocurrió mantener esa idea absurda porque me transporte mentalmente a mi infancia y pensé que como niño a mi me hubiera dado risa esa ocurrencia. Claro, el poema va dirigido a los niños como ya he dicho y solamente los críticos amargados preferiran enfocarse en el absurdo, antes que volver a pensar como niños.

Abrazos cordiales,

puroamor
 

El niño desobediente


En las noches de tormenta
el abuelo me narraba,
esta historia truculenta,
que al oírla me asustaba.


Acostados en la cama,
con la vela muy curiosa,
el talante de una rama,
parecía mariposa.


Mi viejito que sabía,
proyectar un pensamiento,
comenzaba con el día,
en que oyó narrar el cuento.


Era tarde - le dijeron-,
y en el fondo del barranco,
dos ancianas maldijeron,
a un niñito rico y manco.


Eran brujas tenebrosas,
que comían lagartijas,
de carácter muy biliosas,
y vendían baratijas.


El hechizo que emplearon,
era viejo como el sol,
en la noche le arrancaron,
entre gritos su crisol.


Eran puras carcajadas,
-denotando su maldad-,
el silencio y sus risadas,
asustaban de verdad.


Al niñito transformaron,
- le contaron a mi abuelo -
en deforme camarón,
que reptaba por el suelo.


Evidente era el desprecio,
que la gente le tenía,
su castigo fue por necio,
pues a nadie obedecía.


Escarmiento merecido,
se lo busca el mal portado.
Si tú sueltas un graznido,
es que vives embrujado.


El abuelo y su sapiencia,
ilustraron mi niñez,
el mensaje de obediencia,
lo respeto en adultez.


Desde entonces yo me porto,
por las buenas como un santo,
arrastrarme no quisiera,
por la culpa de un encanto.








Muy buen poema donde nos relatas toda una historia. Los abuelos son algo único, es nuestro guía y siempre llenos de consejos. Me encantó.
un saludo.
 

El niño desobediente


En las noches de tormenta
el abuelo me narraba,
esta historia truculenta,
que al oírla me asustaba.


Acostados en la cama,
con la vela muy curiosa,
el talante de una rama,
parecía mariposa.


Mi viejito que sabía,
proyectar un pensamiento,
comenzaba con el día,
en que oyó narrar el cuento.


Era tarde - le dijeron-,
y en el fondo del barranco,
dos ancianas maldijeron,
a un niñito rico y manco.


Eran brujas tenebrosas,
que comían lagartijas,
de carácter muy biliosas,
y vendían baratijas.


El hechizo que emplearon,
era viejo como el sol,
en la noche le arrancaron,
entre gritos su crisol.


Eran puras carcajadas,
-denotando su maldad-,
el silencio y sus risadas,
asustaban de verdad.


Al niñito transformaron,
- le contaron a mi abuelo -
en deforme camarón,
que reptaba por el suelo.


Evidente era el desprecio,
que la gente le tenía,
su castigo fue por necio,
pues a nadie obedecía.


Escarmiento merecido,
se lo busca el mal portado.
Si tú sueltas un graznido,
es que vives embrujado.


El abuelo y su sapiencia,
ilustraron mi niñez,
el mensaje de obediencia,
lo respeto en adultez.


Desde entonces yo me porto,
por las buenas como un santo,
arrastrarme no quisiera,
por la culpa de un encanto.








Cuando niña mi abuelita contó historias y yo no podía dormir... Muy buen poema.
Saludos.
 
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