Deisy Granado
Poeta recién llegado
Jugando en mi jardín un día,
un hermoso gusanito me encontré.
Verdecito ,
como la hojita en que se mecía.
Con cuidado lo tomé,
y a mi mano,
al caminar,
cosquillitas hacía.
A mi casa lo llevé ,
sin saber que esa misma noche,
a mi gusanito perdería.
¡Se me fue!
debajo de la cama
lo busquè.
En silencio , esa noche
llorando la pasè.
Las luces de un nuevo día
por mi ventana entrò.
Y un rayito del sol travieso
el otro lado
de mi cuarto iluminò .
Dejándome ver ,
colgado de la pared
un capullito marrón.
¡Que alegría!
Mi gusanito apareció ,
en un hermoso capullito
se convirtió.
Todo el día lo cuidé,
y en la espera de su transformación,
la noche llegó,
y el sueño otra vez
me venció.
El sol por la mañana
por mi ventana
nuevamente se coló .
Pero esta vez fueron las alas de
una hermosa mariposa ,
posada en mi naricita con su aleteo
la que me despertó.
Mi gusanito, mi capullo ,
en una colorida mariposa
se convirtió.