Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
lejos están
los sueños dormidos -
y lejos el mar... ...
la sombra del silencio
que se viste de luto -
en eterna agonía
los cielos nocturnos...
van oscureciendo
mudos y sordos, los abismos -
hasta el fondo de la nada
y la incertidumbre de los días...
sin final, sin sentido...
como de un corazón antiguo
alma vieja y cansada
reminiscencia de los siglos -
un sonido...
la música del universo
la tierra canta
y llora, salvaje...
los misterios de lo infinito...
desde adentro
emerge un grito repentino
como trueno en las tempestades...
... y los ojos bien abiertos
dejan ver toda la angustia -
toda esperanza, toda soledad...
lo que las manos desesperadas no alcanzan -
y las horas corriendo, una tras otra...
el llanto solemne de las estrellas
y las nubes vespertinas
sobre la llama ardiente del crepúsculo...
el fuego en el horizonte -
la interminable guerra
de la vida contra la muerte...
... y toda la pesadumbre
de existir, sin remedio...
amor a lo bello, a lo oscuro -
valor de ser, a pesar de si mismo...
tristeza como espada
en el pecho de luna...
nacida en noble cuna -
gitana por el mundo
sin destino ni rumbo fijo...
se tira al viento
como un navío en la tormenta -
en la víspera del propio
renacimiento...
encontrando por los caminos
amargos y agridulces
por aguas profundas y frías
el calor de primavera...
(26/12/2016)