James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Y le va siguiendo
con el niño en brazos
con el cuerpecito
lleno de balazos.
Lo sujeta fuerte
pegado a su pecho
una ubre seca
que cuelga al acecho.
Y en la noche oscura
sentada al extremo
con la mano come
con el brazo tenso ,
el ya ni la mira
tanta es la locura
un río de sombras
barcos sepulturas.
Y huele la noche
a la hierba fresca
y algo putrefacto
de moscas de fiesta.
Ella mira al cielo
y no dice nada
tampoco hace falta
sobran las palabras ,
sabe que ha perdido
toda la esperanza
y entre los rescoldos
se queman sus ganas.
Y le va siguiendo
con el niño en brazos
con el cuerpecito
lleno de balazos...
con el niño en brazos
con el cuerpecito
lleno de balazos.
Lo sujeta fuerte
pegado a su pecho
una ubre seca
que cuelga al acecho.
Y en la noche oscura
sentada al extremo
con la mano come
con el brazo tenso ,
el ya ni la mira
tanta es la locura
un río de sombras
barcos sepulturas.
Y huele la noche
a la hierba fresca
y algo putrefacto
de moscas de fiesta.
Ella mira al cielo
y no dice nada
tampoco hace falta
sobran las palabras ,
sabe que ha perdido
toda la esperanza
y entre los rescoldos
se queman sus ganas.
Y le va siguiendo
con el niño en brazos
con el cuerpecito
lleno de balazos...