dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Ciertas flores se abren en la oscuridad
radiante de sombra como el agua amarga
sobre la que algunas muchachas contemplan
mariposas gigantes con catorce alas.
Cerrando los ojos pueden ver castillos
de piedra situados en antiguas plazas
donde viejas mujeres con ojos viejos
cargan en sus brazos cantarillos de agua.
Ocultan las nubes un sol de ceniza,
ven mis dedos al mirar un águila
mientras pasa triste la sombra de un perro
que viaja oscuro de la vida a la nada.
Y en la esquina de lo soñado sucede
la metamorfosis de un ciprés en hada;
y más allá de la floresta sombría
cantan dos niñas en mitad de una barca.
Todo pasa deprisa y nunca termina,
eternas son mis cosas si son soñadas.
Eladio Parreño Elías
8-Julio-2015
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