Después de un día en ayuna
con harina y nada más,
usaras sal y vinagre
con que poderlos lavar,
y has de dar muchos “lavaos”,
que la baba por soltar
quede muy poca, o ninguna,
porque luego sabrá mal;
los pones en una olla
que de agua debes llenar,
le pones mucho poleo,
y un “puñaito” de sal,
con cebolla, perejil
y pimientas “machacá”,
algo de vino y aceite
con guindillas “troceá”,
una cabeza de ajos
y después a calentar;
más no ponerla en el fuego,
al sol se debe templar,
que los caracoles salgan
y sean fácil de sacar,
cuando todos han salido
en el fuego los pondrás,
primero fuego muy lento
al que luego subirás
hasta que la olla hierva,
así se cocinaran;
después muerde al caracol
sobre la concha de atrás,
das un chupón al inicio
y así la carne saldrá,
el caldo, lo bebe a sorbos,
o migádolo con pan;
el caracol al jerez,
seguro te gustará.
con harina y nada más,
usaras sal y vinagre
con que poderlos lavar,
y has de dar muchos “lavaos”,
que la baba por soltar
quede muy poca, o ninguna,
porque luego sabrá mal;
los pones en una olla
que de agua debes llenar,
le pones mucho poleo,
y un “puñaito” de sal,
con cebolla, perejil
y pimientas “machacá”,
algo de vino y aceite
con guindillas “troceá”,
una cabeza de ajos
y después a calentar;
más no ponerla en el fuego,
al sol se debe templar,
que los caracoles salgan
y sean fácil de sacar,
cuando todos han salido
en el fuego los pondrás,
primero fuego muy lento
al que luego subirás
hasta que la olla hierva,
así se cocinaran;
después muerde al caracol
sobre la concha de atrás,
das un chupón al inicio
y así la carne saldrá,
el caldo, lo bebe a sorbos,
o migádolo con pan;
el caracol al jerez,
seguro te gustará.