luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tres vacas locas
vienen cantando,
por el camino
van paseando.
Llevan cencerros,
¡vaya talento!,
pero los tocan
con sentimiento.
Entre naranjos
y mandarinos
tejen sus lazos
bajo los pinos.
Una la vida
sale a pintar
de mil colores
sin rechistar.
Con dos pinceles,
rojo y marrón,
hace dos ojos
y un corazón.
La cara seria
trae la segunda,
pues algo esconde
bajo la funda...
y de un pinchazo
del tenedor
sale gritando
sin más rubor.
La más pequeña
de las vaquitas,
toca canciones
con las teclitas.
Tocando el piano
quiere afinar
la voz vacuna
para cantar.
Y así tres vacas
con poco juicio
bajan bailando
con gran bullicio.
Y entre naranjos
y mandarinos
van sus recuerdos
por los caminos.
vienen cantando,
por el camino
van paseando.
Llevan cencerros,
¡vaya talento!,
pero los tocan
con sentimiento.
Entre naranjos
y mandarinos
tejen sus lazos
bajo los pinos.
Una la vida
sale a pintar
de mil colores
sin rechistar.
Con dos pinceles,
rojo y marrón,
hace dos ojos
y un corazón.
La cara seria
trae la segunda,
pues algo esconde
bajo la funda...
y de un pinchazo
del tenedor
sale gritando
sin más rubor.
La más pequeña
de las vaquitas,
toca canciones
con las teclitas.
Tocando el piano
quiere afinar
la voz vacuna
para cantar.
Y así tres vacas
con poco juicio
bajan bailando
con gran bullicio.
Y entre naranjos
y mandarinos
van sus recuerdos
por los caminos.