Albertojjs
Poeta fiel al portal
Creo que anoche bailé con la muerte
y escapé del frío
que desprende sus abrazos de acero
cubiertos con la mezquindad de la noche
que ondea en cada paso de baile
como el petróleo subido a lomos del mar.
Seguramente quise arrancarme los ojos
para no ver las cuencas vacías de su rostro,
las cuevas habitadas por gusanos,
el cráneo lleno de oscuridad,
esa sonrisa de perlas
cazadas por la mugre y el polvo.
¡Menuda obra terrorífica
tuvo que pintar la noche
si apartó del cuadro las estrellas!
Lo más resplandeciente que quedaba del universo
eran sus huesos.
La Parca sobornó a la Luna
con billetes de un hedor a tierra mojada y podrida
para quedarse a solas conmigo.
Todavía puedo escuchar esa risa maléfica
que atornilla mis oídos.
Su perfume
hace que mi boca se convierta en cascada
del afluente de ron que baña mi organismo.
He sobrevivido a sus pisadas
con su tacón de aguja en llamas
porque hoy me he despertado intacto
aunque resacoso
pero con el pie dolorido.
y escapé del frío
que desprende sus abrazos de acero
cubiertos con la mezquindad de la noche
que ondea en cada paso de baile
como el petróleo subido a lomos del mar.
Seguramente quise arrancarme los ojos
para no ver las cuencas vacías de su rostro,
las cuevas habitadas por gusanos,
el cráneo lleno de oscuridad,
esa sonrisa de perlas
cazadas por la mugre y el polvo.
¡Menuda obra terrorífica
tuvo que pintar la noche
si apartó del cuadro las estrellas!
Lo más resplandeciente que quedaba del universo
eran sus huesos.
La Parca sobornó a la Luna
con billetes de un hedor a tierra mojada y podrida
para quedarse a solas conmigo.
Todavía puedo escuchar esa risa maléfica
que atornilla mis oídos.
Su perfume
hace que mi boca se convierta en cascada
del afluente de ron que baña mi organismo.
He sobrevivido a sus pisadas
con su tacón de aguja en llamas
porque hoy me he despertado intacto
aunque resacoso
pero con el pie dolorido.
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