Marla
Poeta fiel al portal
¿Quién eres, sombra, que ardes tras las pupilas huérfanas
siguiendo las pisadas de una aurora limítrofe?
No,
no escuches
el drama que se gesta en el ombligo del cielo;
disfrázate de gloria,
encripta las espinas de tus peces azules en un código
de humo.
Amordacemos la lengua de la luz,violemos sus adagios
con falsas primaveras.
Nada temáis:
coseré el avispero de la noche a su sombra,
hijos míos.
Nada temáis,
he tejido este árbol de nadie,
este pozo de risas,
para podar las ramas del temblor que se agitan
en el alma de un verbo.
Ahora, creedme:
¡Qué hermosos hijos de cera
parirán nuestras máscaras!
siguiendo las pisadas de una aurora limítrofe?
No,
no escuches
el drama que se gesta en el ombligo del cielo;
disfrázate de gloria,
encripta las espinas de tus peces azules en un código
de humo.
Amordacemos la lengua de la luz,violemos sus adagios
con falsas primaveras.
Nada temáis:
coseré el avispero de la noche a su sombra,
hijos míos.
Nada temáis,
he tejido este árbol de nadie,
este pozo de risas,
para podar las ramas del temblor que se agitan
en el alma de un verbo.
Ahora, creedme:
¡Qué hermosos hijos de cera
parirán nuestras máscaras!