Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
El tiempo pasa sobre nosotros,
y como tamo aventado nos posamos exiguos
en la estructura de nuestros huesos.
Sobre nosotros, viejos en recuerdos.
Inocencia en el frescor de una inmanente
claridad,
pequeñas manos asidas de una falacia;
porque tenemos que ser
y a la vez vivir.
Deshojar besos entre versos inacabados,
pieles degradadas en el calor
de otras pieles.
Con las raíces fuera y dentro de la tierra;
como robles,
plantados heroicos por mera obstinación.
Protegiendo nuestros nidos,
despuntando en brotes de blanco azahar;
cabellos de luna sobre los labios.
Con el poso de un insondable amor
en la córnea del alumbramiento.
Y esa sonrisa...indudable certeza
de que siempre serán ellos.
"nuestros hijos, son y serán"
y como tamo aventado nos posamos exiguos
en la estructura de nuestros huesos.
Sobre nosotros, viejos en recuerdos.
Inocencia en el frescor de una inmanente
claridad,
pequeñas manos asidas de una falacia;
porque tenemos que ser
y a la vez vivir.
Deshojar besos entre versos inacabados,
pieles degradadas en el calor
de otras pieles.
Con las raíces fuera y dentro de la tierra;
como robles,
plantados heroicos por mera obstinación.
Protegiendo nuestros nidos,
despuntando en brotes de blanco azahar;
cabellos de luna sobre los labios.
Con el poso de un insondable amor
en la córnea del alumbramiento.
Y esa sonrisa...indudable certeza
de que siempre serán ellos.
"nuestros hijos, son y serán"
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