nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Bosque de mis ojos, tierra de nadie
¿Hacia qué lugar de sombras iré mañana?
¿Qué infierno acogerá mi dolor?
Cuando la iniciación
sea el último capítulo de la Bestia,
llegaré desnuda, como proscrita
que busca exilio entre el aliento
gélido de unas cadenas.
Llegaré como sombra de luna
que busca su abismo, cansada de muerte,
dueña de la zambra, del maleficio,
como novicia en reflejo de hoguera,
y una cruz sangrando en mi espalda.
Allí donde la tiniebla borre la esperanza
y mis recuerdos.
Quiero solo que la amargura
sea mi amiga, mi amor, mi consuelo.
Las criaturas de mi mundo no tienen nombre
ni tumba que los cobije, no tienen cuerpo,
solo entrega absoluta al trono del humo.
¡Abrazadme!
Vosotros que estáis allí,
como pasión que tortura a la noche
rompiendo el exilio entre las cenizas;
arrancad mi piel de cuajo
para vestir de azufre la madrugada.
Desnuda, en el mármol más dulce,
mostraré en mis venas heridas
igual que el infierno grita
en su más hondo silencio.
Tere B.O
26-12-2013