lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Con la carita untada
de fresa y melocotón,
mi niño bonito
¡ay, que te como yo!
Me sabe a gloria
tu mirada de cielo,
me derrito toda
si me das un beso.
Ven y acércate
¡entraña mía!
que por una sonrisa tuya
yo no sé lo que daría.
Corre, mi niño,
corre...
que si te pillo,
mis manos serán flores,
te cubrirán de pétalos,
te acunarán de amores.
Última edición: