Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;yCytmWUzxKI]http://youtu.be/yCytmWUzxKI[/video]
El gran enigma, el misterio de la muerte -
¿será de todo un final sombrío -
tierra y piedra, dolor de los vivos;
llanto nocturno, tristeza y frío -
sangre derramada, corazón detenido
y un cerebro que nunca más inventará poesías?
¿O, quizás, en donde un ser renaciente
entre las tinieblas habita silente,
hay algo mucho más profundo;
quizás, los huesos rotos y la piel podrida
esconden un secreto y viven con su propia vida?
¿A dónde va el alma en el momento de su partida,
cuando lágrimas le acompañan y oraciones no siempre acertadas,
en este viaje sin regreso, en silencio y en la nada?
¿Qué significa decirle al mundo: ¡adiós! -
y de pronto, quedarse ciego, mudo y rígido;
sin sentido, sin dolor...?
Quisiera saberlo - por las ansias que tengo
a encontrarme con aquellos muertos cuyas memorias
no me dejan y no me sueltan, de las que soy cautiva -
y sigo muerta, todavía siendo viva,
en la comunión con sus sombras oscuras
las que pasan por mi mente
para llenarme de culpa...
Y me siento culpable por no haber podido
salvarlos a todos del maldito destino;
pues, no se vive eternamente...
Me opongo a que me envuelva el olvido;
no quiero simplemente desaparecer en el aire de la madrugada -
encerrada por siempre en un ataúd insonorizado y estrecho,
inmóvil y sin respiración, a que me coman los gusanos
y que me devoren las arañas...
¡No! Ha de haber algo; alguna otra forma de vida
con la cual aún no soy familiar,
más que un no-sentir de la tumba en el fin del camino;
más que ahora veo, oigo y percibo...
Detrás de la puerta ha de haber una habitación oculta,
un hueco entre las dimensiones
para poder seguir existiendo
cuando nos falle la misma existencia...
[25/08/2013]
El gran enigma, el misterio de la muerte -
¿será de todo un final sombrío -
tierra y piedra, dolor de los vivos;
llanto nocturno, tristeza y frío -
sangre derramada, corazón detenido
y un cerebro que nunca más inventará poesías?
¿O, quizás, en donde un ser renaciente
entre las tinieblas habita silente,
hay algo mucho más profundo;
quizás, los huesos rotos y la piel podrida
esconden un secreto y viven con su propia vida?
¿A dónde va el alma en el momento de su partida,
cuando lágrimas le acompañan y oraciones no siempre acertadas,
en este viaje sin regreso, en silencio y en la nada?
¿Qué significa decirle al mundo: ¡adiós! -
y de pronto, quedarse ciego, mudo y rígido;
sin sentido, sin dolor...?
Quisiera saberlo - por las ansias que tengo
a encontrarme con aquellos muertos cuyas memorias
no me dejan y no me sueltan, de las que soy cautiva -
y sigo muerta, todavía siendo viva,
en la comunión con sus sombras oscuras
las que pasan por mi mente
para llenarme de culpa...
Y me siento culpable por no haber podido
salvarlos a todos del maldito destino;
pues, no se vive eternamente...
Me opongo a que me envuelva el olvido;
no quiero simplemente desaparecer en el aire de la madrugada -
encerrada por siempre en un ataúd insonorizado y estrecho,
inmóvil y sin respiración, a que me coman los gusanos
y que me devoren las arañas...
¡No! Ha de haber algo; alguna otra forma de vida
con la cual aún no soy familiar,
más que un no-sentir de la tumba en el fin del camino;
más que ahora veo, oigo y percibo...
Detrás de la puerta ha de haber una habitación oculta,
un hueco entre las dimensiones
para poder seguir existiendo
cuando nos falle la misma existencia...
[25/08/2013]
Última edición: