prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Suben las termitas los pinos ordenadas como penas;
tal vez se vuelvan blancas en esos armisticios de devoción.
...Quien sabe.
Marcan la ruta de su imprevisto celaje por los peldaños de lluvia
esculpidos en la corteza. Como lengua ingrávida y crepuscular
ascienden agrupadas con la coreografía del espasmo.
He de averiguar el itinerario de su éxodo, ...esta ambrosía de negrura.
Bajo la envoltura de fitófagos sueños, raíces de sal de los verbos desconocidos
(que visten de alga mi boca)
suben por el tallo de mis redenciones, descansan
sobre la mesa, acuchillando los lechos del alma,
silenciosos, inaudibles bajo las vendas del otoño
y sus ganas (incontenibles) de arrancar de tu sombra los peces.
He de negar sus agujas de sangre, y caminar con las venas vacías
para sucumbir en los pantanos de tu último abrazo.
tal vez se vuelvan blancas en esos armisticios de devoción.
...Quien sabe.
Marcan la ruta de su imprevisto celaje por los peldaños de lluvia
esculpidos en la corteza. Como lengua ingrávida y crepuscular
ascienden agrupadas con la coreografía del espasmo.
He de averiguar el itinerario de su éxodo, ...esta ambrosía de negrura.
Bajo la envoltura de fitófagos sueños, raíces de sal de los verbos desconocidos
(que visten de alga mi boca)
suben por el tallo de mis redenciones, descansan
sobre la mesa, acuchillando los lechos del alma,
silenciosos, inaudibles bajo las vendas del otoño
y sus ganas (incontenibles) de arrancar de tu sombra los peces.
He de negar sus agujas de sangre, y caminar con las venas vacías
para sucumbir en los pantanos de tu último abrazo.
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