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Hubo esa noche

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
Hubo esa noche que extirpamos del cielo.
El mendigo y su olor a infancia,
la flauta como un hábitat de gorriones heridos
y olas que, besando tus pies, lograron ser más altas que el olvido.
Alguien dejaba que la tarde se alargase sobre tu piel
como el brillo de una roca entre silencios.
Y mi infancia, su olor a mendigo
perfumando tus bragas, tamborileando como naranjas caídas
en tu vientre.
Entonces los dedos no sabían la definición exacta de una caricia.
¡Ah, el mar comienza devolver los cadáveres!
Hay huesos y agujas de reloj
sembradas en el lodo
y una inminente guerra mundial nubla al futuro.
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.
 
De las que se tatúan en el lóbulo donde archivamos los recuerdos.
Siempre esa melancolía en este caso atisbo de un recuerdo muy temprano, tal vez.
Me encanta pasar y disfrutar de tus pensamientos tan bella y tristemente expresados.
Un fuerte abrazo y feliz Domingo amigo.
 
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.


Hermosa poesía que llega a los sentidos de una forma inmensa pues el talento se expresa en geniales imágenes que se hacen sentir. Siempre um gusto llegar, abarzo grande.
 
Sobrevuelo una vez más el profundo mar de tus versos sin ahondar en sus fondos, para hablarte de la belleza inmortal de sus imágenes y de la melancolía que destilan. Toda mi admiración, querido amigo. Mis estrellas para ti. Abrazos.
 
Hubo esa noche que extirpamos del cielo.
El mendigo y su olor a infancia,
la flauta como un hábitat de gorriones heridos
y olas que, besando tus pies, lograron ser más altas que el olvido.
Alguien dejaba que la tarde se alargase sobre tu piel
como el brillo de una roca entre silencios.
Y mi infancia, su olor a mendigo
perfumando tus bragas, tamborileando como naranjas caídas
en tu vientre.
Entonces los dedos no sabían la definición exacta de una caricia.
¡Ah, el mar comienza devolver los cadáveres!
Hay huesos y agujas de reloj
sembradas en el lodo
y una inminente guerra mundial nubla al futuro.
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.

Hermosa inspiracion donde la melancolia se traza con detalles de sinceridad. felicidades
luzyabsenta
 
Es muy erótico al principio y muy cosmopolita al final. Muy buena conjunción.Dos de los tantos pilares del surrealismo: Lo erótico que exaltaban los poetas líricos surrealistas ( Eluard, Desnos) y lo universal, que lo cantaban los surrealistas puros ( Breton, Péret). Inmejorable conjunción, vuelvo a repetirlo. Saludos.
 
Si algo puedo decir de tus versos es que nada puedo decir sin tener el miedo de delirar o hacerle perder los brillos a tus palabras. La noche, los recueros, una fina melancolía como brumas, el paso del tiempo, esto de no saber la definición exacta de las caricias sirven para ilustrar el pasado, el anacronismo de un momento que llega a trascender las barreras del tiempo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.
Aquí me desconciertas. Me gustaría seguir y no tengo nada para decir.
Gracias amigo por tus trabajos. Hace rato no te leía, hace un rato corto, pero hace rato finalmente.
Saludos y un abrazo infinito.
 
Mágica noche que quedo grabada en la piel, perfume de añoranza donde se detiene el tiempo, y aunque el futuro no sea tan esperanzador al menos queda esa noche. Especial siempre tu poesía Marius, todo un viaje de imágenes y emociones.
Un abrazo amigo.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu arte poético.
 
Hubo esa noche que extirpamos del cielo.
El mendigo y su olor a infancia,
la flauta como un hábitat de gorriones heridos
y olas que, besando tus pies, lograron ser más altas que el olvido.
Alguien dejaba que la tarde se alargase sobre tu piel
como el brillo de una roca entre silencios.
Y mi infancia, su olor a mendigo
perfumando tus bragas, tamborileando como naranjas caídas
en tu vientre.
Entonces los dedos no sabían la definición exacta de una caricia.
¡Ah, el mar comienza devolver los cadáveres!
Hay huesos y agujas de reloj
sembradas en el lodo
y una inminente guerra mundial nubla al futuro.
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.


Prisionero inocente
A partir de tus letras pienso en ese amor al que nos entregamos como niños
con los latidos intactos, con la sinceridad y la alegría a flor de piel...esos momentos
que se quedan cálidos en la memoria...y aunque luego vengan otros momentos
que cruelmente quieran apañarlos, aunque el tiempo distancie y dañe el sentimiento,
siempre quedarán aquellos momentos inmortales en el corazón.
Te felicito por estas letras profundamente hermosas
Estrellas en tu cielo.
Un abrazo del tamaño de mis alas.
Ana
 
Hubo esa noche que extirpamos del cielo.
El mendigo y su olor a infancia,
la flauta como un hábitat de gorriones heridos
y olas que, besando tus pies, lograron ser más altas que el olvido.
Alguien dejaba que la tarde se alargase sobre tu piel
como el brillo de una roca entre silencios.
Y mi infancia, su olor a mendigo
perfumando tus bragas, tamborileando como naranjas caídas
en tu vientre.
Entonces los dedos no sabían la definición exacta de una caricia.
¡Ah, el mar comienza devolver los cadáveres!
Hay huesos y agujas de reloj
sembradas en el lodo
y una inminente guerra mundial nubla al futuro.
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.

Bellísimo poema Mario, versos tiernos y amorosos en sus inicios, llenos de sensualidad y sensibilidad, el recuerdo es lo que mantiene viva aquella noche sobre todo lo demás.
Un placer leerte Poeta
Un Abrazo
 
Hubo esa noche que extirpamos del cielo.
El mendigo y su olor a infancia,
la flauta como un hábitat de gorriones heridos
y olas que, besando tus pies, lograron ser más altas que el olvido.
Alguien dejaba que la tarde se alargase sobre tu piel
como el brillo de una roca entre silencios.
Y mi infancia, su olor a mendigo
perfumando tus bragas, tamborileando como naranjas caídas
en tu vientre.
Entonces los dedos no sabían la definición exacta de una caricia.
¡Ah, el mar comienza devolver los cadáveres!
Hay huesos y agujas de reloj
sembradas en el lodo
y una inminente guerra mundial nubla al futuro.
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.


¡Ay poeta! tu y tus brillanteces, letras que llenan de sentido la exitencia, en su forma en su color, qué bello escribes prisi, eres lo máximo en este camino de letras, eres ídolo un rey de las metáforas, te quiero mucho amigo.


tamborileando como naranjas caídas
en tu vientre.
Entonces los dedos no sabían la definición exacta de una caricia.
¡Ah, el mar comienza devolver los cadáveres!
Hay huesos y agujas de reloj
sembradas en el lodo
y una inminente guerra mundial nubla al futuro.
Hubo esa noche que borramos del mapa del tiempo.
Es lo único que queda entre las calumnias del recuerdo.
La premura de habernos amado impide evaluar la mortalidad de los cisnes.
 
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