lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Salpica, mi niño, salpica,
llena de chispitas la mesa,
que con esas sonrisitas
despiertas hadas y duendes
que acuden con sus baberos
a comerse las miguitas.
Salpica, mi niño, salpica,
consuela tu barriguita
y no hagas pedorretas,
que nos llenas de manchitas
y luego parecen pecas.
Salpica, mi niño, salpica,
come y pásatelo bien
reláme tus churretitos
o los limpiará el gatito.
Salpica, mi niño, salpica
sin dejar de masticar,
que así la rica papilla
fácilmente tragarás.
Salpica, mi niño, salpica,
suelta tu eruptito ya
que las haditas y duendes
te llaman a descansar.
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