Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Un cardo que no era tonto,
vio una azucena en el campo,
y le dijo entusiasmado:
¿Compartes conmigo el prado?
Le contestó la azucena:
Lo haría de muy buen grado,
pero mi tiempo es finito,
ni me cierro ni me abro,
ni anhelo más que este sol
y esta raíz donde yazco.
Me parece bien, perfecto,
lo que oigo, dijo el cardo,
si no te importa me adhiero
a la sombra de tu tallo.
..
.y han pasado ya los años,
con sus otoños e inviernos,
primaveras y veranos
y él sortea sus requiebros,
y ella aguanta sus pinchazos.
vio una azucena en el campo,
y le dijo entusiasmado:
¿Compartes conmigo el prado?
Le contestó la azucena:
Lo haría de muy buen grado,
pero mi tiempo es finito,
ni me cierro ni me abro,
ni anhelo más que este sol
y esta raíz donde yazco.
Me parece bien, perfecto,
lo que oigo, dijo el cardo,
si no te importa me adhiero
a la sombra de tu tallo.
..
.y han pasado ya los años,
con sus otoños e inviernos,
primaveras y veranos
y él sortea sus requiebros,
y ella aguanta sus pinchazos.