prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lloro por las mañanas
para dar tiempo a unas lágrimas que suben
desde los pies a mis pupilas.
Lágrimas que me recorren entero,
que no son de agua al principio
pero se lo roban al cuerpo.
Lágrimas que necesitan caer para no convertirse en sangre
y llegar a mi corazón que todavía no tiene ojos para derramarlas...
Lloro, pero no lloro
es un holograma de mi alma
que simplemente tiene tu rostro, amor.
Lágrimas que nacen a cada paso como si no fueran mías
sino del camino...
Que me harían perder de mi mismo sino fuera ese dolor de amarte y no tenerte.
Lloro por las mañanas, porque no aprendo amanecer con luz
y sin besos.
Porque hay palabras que no se escriben, se lloran.
para dar tiempo a unas lágrimas que suben
desde los pies a mis pupilas.
Lágrimas que me recorren entero,
que no son de agua al principio
pero se lo roban al cuerpo.
Lágrimas que necesitan caer para no convertirse en sangre
y llegar a mi corazón que todavía no tiene ojos para derramarlas...
Lloro, pero no lloro
es un holograma de mi alma
que simplemente tiene tu rostro, amor.
Lágrimas que nacen a cada paso como si no fueran mías
sino del camino...
Que me harían perder de mi mismo sino fuera ese dolor de amarte y no tenerte.
Lloro por las mañanas, porque no aprendo amanecer con luz
y sin besos.
Porque hay palabras que no se escriben, se lloran.
Última edición: