ropittella
Poeta veterana en el Portal
Fue duro, difícil, laaaargoooooooooo, agónico, trágico, de cortes definitivos, de cambios de ruta, de marchas hacia adelante, hacia atrás, de subidas y bajadas, de comenzar y recomenzar, de escuchar, de jadear, de decir no quiero más, o sí quiero, pero de otra forma, de otra forma que no sé cómo explicar, de querer y no, pero LO VIVIMOS y SEGUIMOS JUNTOS, para divertirnos, en la ventana de los chismes, de las críticas de las alegrías de los sueños de todo lo que tiene la dicha de andar de pie sobre la tierra...
Cariños,
Clarita
Si mi amigaza, así fue, pero fue. Y por ahí andarán los recuerdos también de otras alegrías, de otros sinsabores, de los años pasados, de los porvenires, porque después de todo, el tiempo no son minutos, son aconteceres. Latidos del cuerpo que a veces hacen solamente ruido, y otras, nos llevan al orgasmo, nos hacen morir y renacer, como ave fenix. Y el tiempo nos da ángeles también que se llevan nuestras infancias al cielo, a nuestros ancestros a trabajar por nuestros sueños. El dolor y el amor, la locura y la cordura, el hastío y las ganas, la humildad y la egolatría, el cansancio de esperar y la esperanza de que todo cambie. Tantas caras de las mil monedas que guardamos en los bolsillos de la vida. Como la mirada de los dragones ¿te acordás? nada es igual, todo es distinto, y estamos nosotras que nos queremos tanto, y nos vamos contando qué cara de la moneda miramos cada día, para siempre darlas vuelta del lado de la alegría, del lado positivo, del "aquí estoy", para lo que sea...
Te quiero Clarita.
Rosanna Pittella
Cariños,
Clarita
Si mi amigaza, así fue, pero fue. Y por ahí andarán los recuerdos también de otras alegrías, de otros sinsabores, de los años pasados, de los porvenires, porque después de todo, el tiempo no son minutos, son aconteceres. Latidos del cuerpo que a veces hacen solamente ruido, y otras, nos llevan al orgasmo, nos hacen morir y renacer, como ave fenix. Y el tiempo nos da ángeles también que se llevan nuestras infancias al cielo, a nuestros ancestros a trabajar por nuestros sueños. El dolor y el amor, la locura y la cordura, el hastío y las ganas, la humildad y la egolatría, el cansancio de esperar y la esperanza de que todo cambie. Tantas caras de las mil monedas que guardamos en los bolsillos de la vida. Como la mirada de los dragones ¿te acordás? nada es igual, todo es distinto, y estamos nosotras que nos queremos tanto, y nos vamos contando qué cara de la moneda miramos cada día, para siempre darlas vuelta del lado de la alegría, del lado positivo, del "aquí estoy", para lo que sea...
Te quiero Clarita.
Rosanna Pittella
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