elpaisdenuncajamas77
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es cierto lo hacemos para mantener su ilusión, pero ¿está bien mentir a los niños?.
En la infancia, los personajes mas queridos son mentira, les mentimos con los reyes magos, papá Noel y el ratóncito Perez, de tal manera que te portas bien todo el año para que te traigan regalos -que te traerían igual- y casí estas deseando que se te caigan los dientes para que venga el simpatico ratóncito a dejarte un regalo bajo su aholmada. Nos aprovechamos de su inocencia, y de su confianza en nosotros.
¿Como reprochar despúes que tu hijo te oculte que toma drogas? ¿o de que su vida es un fracaso? ¿o de que su trabajo en la cadena de televisión es simplemente llevar el café a las estrellas?... Esta haciendo lo mismo que hiciste tú, mantener tu orgullo intacto y tu ilusión, ¡Aprovecharse de tu inocencia!
Pero hoy quiero contaros una mentira mucho mas delicada, esta historia esta basada en una escena de una película titulada Crush, una película que os recomiendo, pero en la película el final no es el mismo, desconozco si esa escena de la película esta basada a su vez en algún echo real o no.
El caso es que una niña de 5 años tiene auténtico terror a salir a la calle en un barrio marginal de Nueva York, porque unos dias antes un pantalon suyo tendido al sol fue atravesado por una bala, la niña en su inocencia piensa que si sale a la calle, una bala la atravesará a ella.
El padre -por supuesto con toda la buena intención del mundo- la habla de un manto mágico, que a él le dio su madre, y que nunca se había quitado, ese manto -aunque invisible- le protegía de cualquier mal -balas, navajas- y era real, puesto que tenia un trabajo peligroso y jamás le había pasado nada, besa en la frente a la niña, y hace como que se quita ese manto invisible y se lo pone a ella. La niña por supuesto confía en su padre y se cree a pies puntillas todo lo que él le dice.
Un día la niña ve que su padre vuelve del trabajo y se pone contenta, de repente alguien se dirije a su padre, discuten y le saca una pistola, la niña lo ve todo desde la ventana cuando en su inocencia se da cuenta y dice: "Él no lo tiene, lo tengo yo" por lo que abre la puerta y sale corriendo hacia su padre, saltando sobre él justo en el momento en que la pistola se dispara, y una bala -incompresiblemente para ella- atraviesa su espalda.
Ella agonizante miraba a su padre no se muy bien si reprochándole la mentira del manto, o pensando que el manto no habia funcionado con ella...
En la infancia, los personajes mas queridos son mentira, les mentimos con los reyes magos, papá Noel y el ratóncito Perez, de tal manera que te portas bien todo el año para que te traigan regalos -que te traerían igual- y casí estas deseando que se te caigan los dientes para que venga el simpatico ratóncito a dejarte un regalo bajo su aholmada. Nos aprovechamos de su inocencia, y de su confianza en nosotros.
¿Como reprochar despúes que tu hijo te oculte que toma drogas? ¿o de que su vida es un fracaso? ¿o de que su trabajo en la cadena de televisión es simplemente llevar el café a las estrellas?... Esta haciendo lo mismo que hiciste tú, mantener tu orgullo intacto y tu ilusión, ¡Aprovecharse de tu inocencia!
Pero hoy quiero contaros una mentira mucho mas delicada, esta historia esta basada en una escena de una película titulada Crush, una película que os recomiendo, pero en la película el final no es el mismo, desconozco si esa escena de la película esta basada a su vez en algún echo real o no.
El caso es que una niña de 5 años tiene auténtico terror a salir a la calle en un barrio marginal de Nueva York, porque unos dias antes un pantalon suyo tendido al sol fue atravesado por una bala, la niña en su inocencia piensa que si sale a la calle, una bala la atravesará a ella.
El padre -por supuesto con toda la buena intención del mundo- la habla de un manto mágico, que a él le dio su madre, y que nunca se había quitado, ese manto -aunque invisible- le protegía de cualquier mal -balas, navajas- y era real, puesto que tenia un trabajo peligroso y jamás le había pasado nada, besa en la frente a la niña, y hace como que se quita ese manto invisible y se lo pone a ella. La niña por supuesto confía en su padre y se cree a pies puntillas todo lo que él le dice.
Un día la niña ve que su padre vuelve del trabajo y se pone contenta, de repente alguien se dirije a su padre, discuten y le saca una pistola, la niña lo ve todo desde la ventana cuando en su inocencia se da cuenta y dice: "Él no lo tiene, lo tengo yo" por lo que abre la puerta y sale corriendo hacia su padre, saltando sobre él justo en el momento en que la pistola se dispara, y una bala -incompresiblemente para ella- atraviesa su espalda.
Ella agonizante miraba a su padre no se muy bien si reprochándole la mentira del manto, o pensando que el manto no habia funcionado con ella...