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Blogs — Mundo Poesía

Claridad Claridad en Claridad Divina, lo que soy · · 2 comentarios · ♥ 2
A veces te imagino,
te sueño,
te siento.

A veces estás
hasta en los sueños,
en la ideas,
en la soledad.

A veces,
y muy de cerca,
en mi ingenuidad,
en mi feminidad
estás.

A veces
vas
y vienes
miras por la ventana del tiempo
y semi desnuda
glorificas
tu vista en mis sueños.

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bristy bristy · · 2 comentarios · ♥ 2
Ella ha elegido la soledad del lago helado
para su gélido placer,
allí dibuja de un lado a otro los surcos
entrelazados en el campo vidriado.

Como libélulas danzando sobre el maíz,
flota los mismos caminos una y otra vez.
El pálido sol se inclina sobre la helada;
el aire está quieto. Nace la tarde.

Así se desliza un rato en la luz que desvanece,
la figura oscura, inquieta,
tras la cual brilla aún más como plata.
En el cielo brumoso, la luna se vuelve gris.
Su paso va muy lento.
Se detiene un momento y luego cabalga
con un potente movimiento hacia el horizonte.
bristy bristy · · 2 comentarios · ♥ 2
Soñé que tu corazón me llamaba y,
sin apenas oirlo corrí a acercarme
a donde yacías y dormías.
Te busqué y te encontré
en lo profundo de un valle verde.
La luna proyectaba sombras temblorosas
en un salón frondoso.

En el resplandor de tus cabellos claros
vi tu luz maravillosa.
Los ojos, párpados blancos :
dos bellezas como cerezas.
El rubor de tus mejillas
parecía una mañana de belleza.
La tierna risa de tus labios
deleitó mi alma.

Soñé que tu corazón me llamaba....
A la brillante luz de la luna,
tus labios temblaban y reían,
pero tu corazón dormía.
Soñé que tu corazón me llamaba....
Solo el ruiseñor dejó languidecer
tristemente su queja.
Reíste, pero tu corazón dormía.
José Valverde Yuste José Valverde Yuste en EL BLOG DE JOSÉ VALVERDE YUSTE · · 6 comentarios · ♥ 3 GENERALES

El sol sale alto,
camina sobre espumas de sueños
sus rayos dorados esculpen las esperanzas
pero te quedas justo más allá de su vista.

Ante el calor de incontables días
las estrellas esconden su esplendor
susurrando secretos a la brisa
ante las garras de la luz
que empieza a desplegarse
en la huella de la voz.

A los pétalos con sus sueños errantes
le regala el aliento del río
con matices de corazón cuando la luna
se duerme con su rosa alta a la espera.

Cuando desnuda su nombre en las veredas
y enciende el fuego antes de caer,
las estrellas alienadas queman el temor
de las flores ante el alma iluminada
con sus caricias y recelos.

En las tinieblas de la sombra, en su aposento,
se apaga el beso del crepúsculo
ante el brillo de la aurora,
se abre el jardín ante los cipreses.

El día ensangrentado saluda al arrayán
que mima a los manantiales en lo etéreo
de la fugacidad de lo común.

@José Valverde Yuste
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