• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Blogs — Mundo Poesía

Katia N. Barillas Katia N. Barillas en EfÍmera ilusión · · 0 comentarios · ♥ 0
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 2 comentarios · ♥ 1
Había un dragón en un valle lejano,
con alas doradas, pero el cielo le era insano.
El dragón soñaba con surcar el azul,
y ver el mundo desde lo más alto, como el sol al final del tul.

Sus alas eran grandes, pero algo las frenaba,
un peso invisible que su corazón cargaba.
Aunque soplaba fuego con gran valentía,
sentía que algo dentro lo hacía llorar de melancolía.

—¿Por qué no puedo volar? —se preguntaba en la noche,
si mis alas son grandes, ¿por qué no toco el broche
del cielo estrellado, tan lleno de misterio?
¿Por qué, si soy fuerte, no puedo alcanzar el hemisferio?

Un sabio búho, que en el árbol dormía,
escuchó su llanto y al fin le decía:
—Las alas no solo sirven para volar,
sino también para aprender a soñar.

El dragón pensó y decidió descansar,
dejando que sus sueños pudieran volar.
Una noche despejada, con el cielo claro y azul,
se lanzó al viento, dejando el miedo, al fin, en el tul.

Y voló, y voló, con gracia y sin temor,
descubriendo que al final, el vuelo es un ardor
que nace del alma, del coraje interior,
y que lo imposible se alcanza con amor.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Alde Alde en Blog de Alde · · 8 comentarios · ♥ 5
La luz se apaga
hoy al final del día.
Mis nubes partirán,
sólo basta recordar,
todo lo que logré
y también cultivé.


Me queda el gran sabor
de los sueños cumplidos,
de un amor realizado,
de una vida constante,
de los años perdidos,
de un deseo inquietante.


Ya es la hora,
no estoy arrepentido,
ni tampoco afligido,
no volveré a ser sol,
pero seré la sombra,
de un presente vivido.

Ver el archivos adjunto 65062

Les invito a escuchar la versión musicalizada
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 2
Gotas susurran,
bailan sobre hojas verdes,
canta la tierra.




Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 2 comentarios · ♥ 2
Brisa y latidos,
dos almas entrelazan
luz infinita.





Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 0 comentarios · ♥ 0
Las nubes tejieron un manto gris,
el cielo lloraba sin fin, sin fin.
Las gotas danzaban sobre la tierra,
y el viento cantaba con voz de tormenta.

El mundo se volvió un gran océano,
sin montes, sin prados, sin nidos tempranos.
Pero un barco de madera y amor,
flotaba en las aguas como un girasol.

Leones con melenas de oro brillaban,
jirafas soñaban con torres lejanas.
Las aves pintaban con plumas de sol,
el cielo escondido tras un nubarrón.

Elefantes eran montañas que andaban,
ratones, estrellas que en rincones brillaban.
Dos a dos, la vida esperó,
hasta que un milagro el viento anunció.

Una paloma, como copo de nieve,
voló sobre el mundo, cantó y se fue.
Regresó con un ramo en su pico sereno,
susurrando al arca: "¡Ya vuelve el terreno!"

El sol, como un rey en su trono dorado,
secó con su rayo lo que estaba mojado.
Y en lo alto del cielo, un lazo de luz,
pintó mil colores: ¡el pacto y la cruz!

Desde entonces, cuando llueve y despeja,
un arco en el cielo la historia refleja:
que aún en la lluvia más fuerte y oscura,
la esperanza florece con gran hermosura.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
bristy bristy · · 4 comentarios · ♥ 3
A veces debemos imaginar
que sufrimos un dolor inveterado :
es demasiado profundo para las lágrimas,
no encuentra forma ni canción.

El susurro de los árboles
no te libra de su hechizo,
ningún sol sobre arroyos plateados
puede vencerlo.

Ni el amar, ni el escuchar
de lo que es tan encantador :
el susurro tranquilizador de
la cálida palabra humana;

entonces sólo resulta reconfortante
ese manantial de sonido,
en una sala luminosa,
donde el coro de instrumentos
nos canta en su lengua,

y donde un gran narrador
cuenta cómo vio el resplandor
de la luna de Mahler,
la noche estrellada de Bach.
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 2 comentarios · ♥ 1
Con un pincel hecho de estrellas,
Dios dibujó la creación,
pintó la tierra, el cielo y mares,
y el sol brillante como un limón.

Brotaron árboles como abrazos,
los ríos cantan al despertar,
el viento danza con las montañas,
y el sol les da un beso al pasar.

Las nubes son ovejas blancas,
que flotan suaves sobre el azul,
las aves cantan dulces historias,
como si hablaran con la luz.

Dios hizo el mundo con mil colores,
y en cada cosa dejó su amor,
puso en los cielos un arco iris,
como un gran beso de su corazón.

Y entre sus obras más queridas,
con gran ternura nos creó a ti,
para que amemos, ríamos juntos,
y en su jardín seamos ¡feliz!


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1
Hubo un tiempo en que el viento era nuestro,
corríamos libres, sin miedo al reloj,
las tardes cabían en un solo sueño,
el mundo era un mapa sin sombra y sin voz.

Éramos hojas danzando en la brisa,
olas que juegan sin miedo a la orilla,
risas que el eco llevó por la vida,
sin preguntar si un final llegaría.

Pero la arena, callada y paciente,
se fue desgranando en el viejo reloj,
y aquel horizonte de soles dorados
se pierde en la niebla de un tiempo que huyó.

Ahora la vida nos viste de otoños,
hojas que saben que un día caerán,
pero en el alma florece el recuerdo,
como un jardín que no muere jamás.

Porque la juventud no es solo un instante,
ni un río que huye sin regresar,
vive en las sombras de todo lo amado,
y nunca muere si sabe esperar.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1
El sol despierta como un rey dorado,
pinta los campos con fuego y fulgor,
las olas cantan su himno salado,
bailan los días en su resplandor.


Los niños corren como brisas sueltas,
las aves surcan el cielo sin fin,
el trigo crece con manos abiertas,
se alza el verano: un vasto jardín.


Mas todo río se vuelve corriente,
toda cigarra callará su voz,
las hojas verdes, tan dulces, tan fuertes,
se harán susurros de ocaso y adiós.


Porque el verano es un sueño efímero,
fuego en la arena, un reflejo azul,
como las horas que, libres, transitan
y al fin se pierden tras un crepúsculo.


Así es la vida, que en días ardientes
corre y no sabe que al fin se irá,
como el verano que ríe en la brisa
y luego muere sin regresar.


Pero en su huella, dejada en la arena,
quedan memorias de sol y de mar,
y aunque las sombras cubran la tierra,
su luz en el alma siempre estará.




Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1


Junto al pozo del desierto,
cuando el sol ardía en llamas,
llegó una mujer sedienta
con su cántaro y su alma.

Caminaba con sus sombras,
con su historia derramada,
buscando en el agua fría
lo que el alma no saciaba.

Pero allí, sentado a solas,
bajo el árbol del encuentro,
estaba un Hombre distinto,
como río en el desierto.

—Dame agua— dijo el Maestro,
con mirada que abrasaba.
—¿Por qué tú, si eres judío,
me hablas cuando otros callan?

Jesús sonrió sereno
y en sus labios vino el alba:
—Si supieras quién te pide,
tú le pedirías el agua.

No del pozo que se agota,
ni de cántaros que fallan,
sino el agua que es eterna,
que no se seca ni acaba.

—Señor, dame de esa fuente,
no más sed en mis entrañas.
No más pozos que se quiebran,
ni caminos sin esperanza.

—Ve, y llama a quien tú amas.
—No hay marido en mi morada.
—Bien lo dices, porque en cinco
has buscado amor… y falta.

La mujer, maravillada,
vio en sus ojos luz y calma:
Un profeta, un manantial,
un Mesías que llamaba.

Corrió al pueblo, como un río
que desborda su esperanza,
y gritó: "¡Vengan y vean,

Él conoce nuestras almas!"

Y así, en tierras polvorientas,
donde el mundo todo acaba,
brotó un pozo de agua viva
que al sediento nunca falta.



Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados




Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1
El viento murmura un canto callado,
susurros de arena en un valle sagrado.
La tierra sedienta se viste de ayuno,
y el alma camina en un tiempo oportuno.

El sol se hace faro en sendas desiertas,
donde el alma busca su fe mas despierta.
Los días se tornan en ríos profundos,
donde el hombre ahoga su orgullo rotundo.

Cuarenta suspiros teje la brisa,
cuarenta promesas en llamas se alzan.
Es hora de hallar en el polvo y la herida
la huella escondida de un Dios que abraza.

Las piedras claman con lengua de fuego,
llaman al justo, lo invitan al ruedo.
Mas no con espadas ni con oro en mano,
sino con el pan de un amor sagrado.

Oh, Cuaresma, desierto de gracia,
camino de sombra que alumbra esperanza.
Que en tus arenas el alma renazca,
y en la cruz del tiempo mi fe se abrace.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1
El mar despierta con ojos de espuma,
canta su himno en labios de luna.
Sus manos de agua tejen senderos,
bordando olas en lienzos eternos.

Susurra secretos con voz de tormenta,
susurros que el viento recoge y despierta.
A veces es calmo, espejo dorado,
otras es fiera con grito alado.

Espejo del cielo, profundo y callado,
guarda en su vientre el tiempo olvidado.
Los peces danzan su danza infinita
siguiendo el pulso de su melodía.

Oh, mar indomito, alma infinita,
corazón azul de fuerza bendita.
En tus latidos de espuma y arena,
escucho a la vida que nunca se apaga.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Katia N. Barillas Katia N. Barillas en EfÍmera ilusión · · 2 comentarios · ♥ 1
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba