• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Blogs — Mundo Poesía

VicenteMoret VicenteMoret · · 0 comentarios · ♥ 0
POESÍA EN RADIO VIRTUAL.

luna roja luna roja · · 1 comentarios · ♥ 2
Cuando el mundo es un caos,
el único remedio para estabilizar los sentidos, sos vos, mí silencio hecho carne.
Vos
luna roja luna roja · · 1 comentarios · ♥ 1
Vos,
conoces a la tranquila,
a la tímida, a la soñadora,
amante del sol otoñal,
esa que adora la música.
Pocas veces observaste
a la loca malvada,
odiosa y antipática.
Pero todas
cuando existen, en mí,
se huelen los dedos
y saben a vos, amor.
Alde Alde en Blog de Alde · · 11 comentarios · ♥ 8
El respeto se considera el elemento fundamental del amor. Amémonos.

Quién dice que para ser escritor,
hay que ajustarse fielmente a la métrica,
conozco a muchos con tanto esplendor,
quienes poseen una gran virtud poética.


Pelear entre sí no es alentador,
más bien es inmoral y falta de ética,
qué triste es tener muy poco pudor,
fingir ser poeta con frases sintéticas.


Cultive el deseo, también el amor,
y yo mientras tanto, estudio fonética,
tal vez mañana, tú seas un autor,

de líneas raras, carentes de estética.

Ver el archivos adjunto 65097

Les invito a escuchar la versión musicalizada
Katia N. Barillas Katia N. Barillas en EfÍmera ilusión · · 0 comentarios · ♥ 0
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 2 comentarios · ♥ 1
En un rincón polvoriento del tiempo,
un reloj se detuvo, mirando al horizonte,
sus manecillas, dos mariposas cansadas,
reposaban en un suspiro de espera.

Las horas se deslizan como sombras danzantes,
mientras el aire huele a recuerdos perdidos,
y un pez amarillo navega por caminos de aire,
murmurando secretos a un sol distraído.

Los árboles conversan con las nubes,
y el viento dibuja sonrisas en la corteza,
mientras las flores arrancan sus raíces,
buscando historias escondidas en el barro.

Cada tic del corazón es un eco lejano,
un susurro de historias que nunca fueron,
pues el reloj, en su jaula de cristal,
olvidó la prisa, fue un ladrón de instantes.

Un pájaro de plumas de arcoíris,
juega a ser el guardián de los sueños,
y le canta al reloj que perdió su camino,
mientras estrellas dormidas se asoman al abismo.

Así, en un rincón del tiempo olvidado,
el reloj se aferra a su silencio eterno,
y en su calma, invita a los viajeros
a perderse en la magia del instante soñado.

La vida se despliega en un lienzo inacabado,
donde cada segundo puede ser un milagro,
y en la quietud, se escucha un latido:
El milagro de existir más allá del tiempo.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 2 comentarios · ♥ 1
En un cielo azul, brillaba un día,
una nube blanca, sin melancolía,
con formas de oveja, suave y ridícula,
creía que el sol era su única brújula.

"¡Miren qué linda, flota en el aire!
No necesito lluvia, el sol me hace un baile",
decía a las aves que pasaban cantando,
y el viento, burlón, la iba acariciando.

Las flores en tierra, sedientas de canto,
miraban su traje, repleto de encanto.
"¿Por qué no nos mojas, nube amiga?
Nuestra sed crece, y la vida se mitiga."

Pero la nube, con risa sincera,
respondió sin pensar en la primavera:
"¡Soy bella, soy blanca, no puedo llover!
Si lloviera hoy, yo dejaría de ser."

Los días pasaron, la tierra clamaba,
-y la nube en su ego todavía volaba-
pero un día llegó el viento soplando,
y la núbe en su ego, misma se iba ahondando.

“Te has de dar cuenta, oh nube soñadora,
que el agua es tu muestra de amor y de aurora.
Si no te decides a abrazar tu misión,
el sol brillará, pero sin corazón.”

La nube, al fin, entendió su destino,
se llenó de coraje, siendo más genuino.
De su pecho surgió un suave suspiro,
y comenzó a llorar, dejando el deliro.

Las gotas danzaron, cayeron a tierra,
las flores sonrieron, verdor en la sierra.
Y así la nube, con lágrimas de amor,
descubrió que ser útil es ser un buen actor.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1
Brotan las flores,
susurros de colores,
renace el sol.




Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 2 comentarios · ♥ 1
En un jardín de estrellas,
donde florecen los abrazos,
los sueños son mariposas,
que vuelan sin sobrepasos.

Las risas son melodías,
que el viento va coleccionando,
cada niño es una flor,
en colores resplandeciendo.

Los corazones son faros,
que iluminan la oscuridad,
con la magia de la infancia,
cantan en libertad.

Las manos son semillas,
se siembran en cada abrazo,
cultivando la esperanza,
de un mundo más lazo.

Juntos crean un arcoíris,
con los colores del amor,
pintando al cielo sonrisas,
en un eterno fervor.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 5 comentarios · ♥ 2
En un jardín escondido,
donde cantan las flores,
los sueños van de paseo,
bailando en mil colores.

Mariposas como barcos,
surcan mares de sol,
sus alas son de magia,
su risa, un suave rol.

Un caracol viajero,
con su casa a cuestas,
decidió ser explorador,
en las hojas, sin siestas.

“¡Mira!”, grita el girasol,
“que la vida es un regalo,
cada día es una historia,
cada instante, un resalo.”

Las hormigas en su ruta,
hacen fila con fervor,
llevan granos de esperanza,
su trabajo es puro amor.

Pero el viento travieso,
con su risa juguetona,
desordena el ambiente,
vuelve locas las personas.

Y el jardín en su caos,
parece un carnaval,
pero cada pequeña historia,
es un verso natural.

Así, los árboles cuentan,
con sus troncos sabiduría,
que en cada aventura,
hay magia en la armonía.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Rosa Reeder Rosa Reeder en El blog de Rosa Maria Reeder · · 1 comentarios · ♥ 1
En un charquito escondido,
vivía Rana Jacaranda,
soñaba ser tan brillante
como la estrella más alta.

Miraba al cielo de noche
con ojitos de esmeralda,
“¡Yo quiero ser como el lucero,
que brilla y nunca se apaga!”

Saltaba muy alto y fuerte,
creía alcanzar la luna,
pero caía en el agua
chapoteando sin fortuna.

Un grillo sabio la vio
y le dijo con ternura:
“Brillar no es solo del cielo,
¡también en el alma dura!”

Entonces Rana entendió
que aunque no era chispeante,
tenía un canto muy dulce
y un corazón vibrante.

Cantó junto a los juncales,
iluminó su ribera,
y pronto el bosque completo
la llamó su luciérnaga nueva.


Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba