Sinuhé
Poeta adicto al portal
Este Zach era bueno.
Un niño más, de los que esconden sus dedos en los bolsillos, entre las piedras.
Si, sus ojos brillaban, eso es cierto.
Sus ojos escondían las cosas; la oscuridad hace eso.
Los ojos brillan y todo vuelve a ser igual. -(... ¿estás allí abuelo?)-.
Pero él nunca pensó en esconder más que sus dedos en las piedras. -(... ¿escuchas?)-.
No tengas miedo, no; tú no tienes que sentirte así Zach, tú no.
Ya no escondas más tus silencios. Tú eres normal, un poco inquieto, eso es todo.
Desde siempre escondiste las cosas, nada importante.
Solo era ese oscuro pasillo el que te inquietaba, pero... solo es un pasillo,
además los pasillos son solo eso: pasillos oscuros -(... fríos pasillos)-.
No tengas miedo Zach, además tú no estás solo; están también ellos,
tus antiguos compañeros, los que te dibujaban en las sombras cuando eras más pequeño.
También aprendiste a ocultarlos Zach, era necesario.
No tengas miedo, solo piensa en ellos, tus amigos. -(... ¡la sangre! no, eso es malo)-.
No escuches.
Tú eres bueno, solo un niño más que juega y juega con sus dedos en la... -(... ¡grita!)
No Zach, no pienses más. Eres bueno, recuerda.
Además, nada tiene que te gusten los juegos en la noche,
de todas maneras tus ojos brillan y no estás solo, tú los has visto, ya sabes: ellos.
Tú ves las cosas desde otras perspectivas y de nada sirve que te las oculten,
-(... los dientes manchados abuelo), por que tú las encuentras.
-(... ¡Pero el pasillo!) , no; no creas las cosas que se dicen.
Las bicicletas no se mueven solas Zach, eso solo pasa en las películas del cine,
pero a ti no, eso no puede pasarte a ti; de veras que no.
Solo piensa en ellos, -(... ¡el pasillo!)-, no; no pienses más en él. -(...abuelo, ¿estás allí?).
No pienses, ya te lo dije que no se mueven, ni los perros pueden aullar, solo se mueren;
si Zach, se mueren. Todos tienen que morir algún día, -(... ¡el pasillo!); claro.
Todos los niños le temen, Zach; a la muerte, también al armario y al patio en la noche.
Pero tú con el brillo los opacas, tú los vences,
-(... ¿escuchas abuelo?) No Zach, eso no puede moverse solo.
Ni los pasos pueden escucharse porque estás dormido y todo en paz, todo duerme Zach.
Ya vas de nuevo, acuéstate: ya es tarde.
Tú no haces caso muchacho, deja las cosas como están.
Ya creciste, además nadie tiene la culpa de tus heridas, -(... ¿escuchas?, ¡ya vienen!),
no Zach, ya creciste, olvídalos.
Tus compañeros no se cansan, yo te entiendo, acuéstate.
-(... ¡cuidado con la puerta!, golpe, metal...)-
-(las plumas Zach, ¡las plumas!, ¡corre!, ¡no te pares!)-.
Siempre ganan, nadie puede. Claro, -(... solo asegúrate de que no encuentren las manchas)-, Zach.
Pero no importa, desde luego, porque los niños como tú no hacen cosas como esas,
ni las bicicletas se mueven.
Acuéstate ya. -(...entiérralos bien, ¿quieres?)
Acuéstate, -(... ¿escuchas el aullido?), ya duérmete, tú no eres malo, -(...¡golpe!)
no, solo eres tú y los pasos que no terminan.
Algún día lo sabrán pero estarás lejos si, y tus ojos brillarán más Zach, -(... ¡derríbalos!),
ya duerme Zach, no mires hacia atrás, -(... ese pasillo)
Ya son las doce Zach, -(... pero tú no crees en esas cosas) si,
tú eres bueno y lo que pasó hoy nadie lo sabe, -(... ¿abuelo?),
Sí Zach. -(...el abuelo se mece de nuevo en la silla y el aullido se escucha)
Ya te dije que solo es tu mente, -(... ¡malo!),
solo son cosas que se imaginan, las cosas no pueden ser así, -(... ¡escóndelos!),
y recuerda, ellos se lo merecían. -(...afílalo más, ¡qué niño!)
Es de noche.
......
.....
....
...
..
.
Un niño más, de los que esconden sus dedos en los bolsillos, entre las piedras.
Si, sus ojos brillaban, eso es cierto.
Sus ojos escondían las cosas; la oscuridad hace eso.
Los ojos brillan y todo vuelve a ser igual. -(... ¿estás allí abuelo?)-.
Pero él nunca pensó en esconder más que sus dedos en las piedras. -(... ¿escuchas?)-.
No tengas miedo, no; tú no tienes que sentirte así Zach, tú no.
Ya no escondas más tus silencios. Tú eres normal, un poco inquieto, eso es todo.
Desde siempre escondiste las cosas, nada importante.
Solo era ese oscuro pasillo el que te inquietaba, pero... solo es un pasillo,
además los pasillos son solo eso: pasillos oscuros -(... fríos pasillos)-.
No tengas miedo Zach, además tú no estás solo; están también ellos,
tus antiguos compañeros, los que te dibujaban en las sombras cuando eras más pequeño.
También aprendiste a ocultarlos Zach, era necesario.
No tengas miedo, solo piensa en ellos, tus amigos. -(... ¡la sangre! no, eso es malo)-.
No escuches.
Tú eres bueno, solo un niño más que juega y juega con sus dedos en la... -(... ¡grita!)
No Zach, no pienses más. Eres bueno, recuerda.
Además, nada tiene que te gusten los juegos en la noche,
de todas maneras tus ojos brillan y no estás solo, tú los has visto, ya sabes: ellos.
Tú ves las cosas desde otras perspectivas y de nada sirve que te las oculten,
-(... los dientes manchados abuelo), por que tú las encuentras.
-(... ¡Pero el pasillo!) , no; no creas las cosas que se dicen.
Las bicicletas no se mueven solas Zach, eso solo pasa en las películas del cine,
pero a ti no, eso no puede pasarte a ti; de veras que no.
Solo piensa en ellos, -(... ¡el pasillo!)-, no; no pienses más en él. -(...abuelo, ¿estás allí?).
No pienses, ya te lo dije que no se mueven, ni los perros pueden aullar, solo se mueren;
si Zach, se mueren. Todos tienen que morir algún día, -(... ¡el pasillo!); claro.
Todos los niños le temen, Zach; a la muerte, también al armario y al patio en la noche.
Pero tú con el brillo los opacas, tú los vences,
-(... ¿escuchas abuelo?) No Zach, eso no puede moverse solo.
Ni los pasos pueden escucharse porque estás dormido y todo en paz, todo duerme Zach.
Ya vas de nuevo, acuéstate: ya es tarde.
Tú no haces caso muchacho, deja las cosas como están.
Ya creciste, además nadie tiene la culpa de tus heridas, -(... ¿escuchas?, ¡ya vienen!),
no Zach, ya creciste, olvídalos.
Tus compañeros no se cansan, yo te entiendo, acuéstate.
-(... ¡cuidado con la puerta!, golpe, metal...)-
-(las plumas Zach, ¡las plumas!, ¡corre!, ¡no te pares!)-.
Siempre ganan, nadie puede. Claro, -(... solo asegúrate de que no encuentren las manchas)-, Zach.
Pero no importa, desde luego, porque los niños como tú no hacen cosas como esas,
ni las bicicletas se mueven.
Acuéstate ya. -(...entiérralos bien, ¿quieres?)
Acuéstate, -(... ¿escuchas el aullido?), ya duérmete, tú no eres malo, -(...¡golpe!)
no, solo eres tú y los pasos que no terminan.
Algún día lo sabrán pero estarás lejos si, y tus ojos brillarán más Zach, -(... ¡derríbalos!),
ya duerme Zach, no mires hacia atrás, -(... ese pasillo)
Ya son las doce Zach, -(... pero tú no crees en esas cosas) si,
tú eres bueno y lo que pasó hoy nadie lo sabe, -(... ¿abuelo?),
Sí Zach. -(...el abuelo se mece de nuevo en la silla y el aullido se escucha)
Ya te dije que solo es tu mente, -(... ¡malo!),
solo son cosas que se imaginan, las cosas no pueden ser así, -(... ¡escóndelos!),
y recuerda, ellos se lo merecían. -(...afílalo más, ¡qué niño!)
Es de noche.
......
.....
....
...
..
.