Ya solo me salpican,
chocan,
se estampan ante la roca,
las olas se vuelven locas
por ahogar mi vida,
Repiten una y otra vez,
Suicidas,
yo arriba,
entre piedras redondas,
a solas en la inopia
mientras las aguas se pican.
Yo sin prisa,
alzo la vista,
planea la gaviota
cuyo canto provoca
mi risa.