guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Los fantasmas te dicen: Ya no te da el mundo niña
Y las campanas te dieron las doce,
Una hora de sueños y otros cantares,
Donde acontece
La muerte enamorada de los pesares
Tus caminos se entrecruzan
Con los de la soledad,
Única, efímera, mutis, en tumbas
Llenas de victorias, la brevedad
De la historia que se quedo sin narrar
La genialidad yace en el anhelar,
Amante de la letra, letra impura
Que juega en palabras como la mar
Y sus aguas enamoradas de la luna
Eres, todos lo fuimos,
Seres sin ver el sur, norte o cielo,
Seres descalzos sobre el fuego,
Con miedo y sueños pero sin sacrilegio
No te dan los brazos para la realidad,
Ni la realidad le da a la libertad
El alimento para saciar la mentira de la verdad,
Ciclos y vicios, calabozos sin dragones ni nada,
Ya todos son puritanos de la sacra necesidad
No des más vueltas niña,
No gimas atrás de las vitrinas,
Ya hemos perdido mucho en vida
Y morir se nos hace solo una caricia
Que hoy ella te invita al gran salón del suicida
Y las campanas te dieron las doce,
Una hora de sueños y otros cantares,
Donde acontece
La muerte enamorada de los pesares
Tus caminos se entrecruzan
Con los de la soledad,
Única, efímera, mutis, en tumbas
Llenas de victorias, la brevedad
De la historia que se quedo sin narrar
La genialidad yace en el anhelar,
Amante de la letra, letra impura
Que juega en palabras como la mar
Y sus aguas enamoradas de la luna
Eres, todos lo fuimos,
Seres sin ver el sur, norte o cielo,
Seres descalzos sobre el fuego,
Con miedo y sueños pero sin sacrilegio
No te dan los brazos para la realidad,
Ni la realidad le da a la libertad
El alimento para saciar la mentira de la verdad,
Ciclos y vicios, calabozos sin dragones ni nada,
Ya todos son puritanos de la sacra necesidad
No des más vueltas niña,
No gimas atrás de las vitrinas,
Ya hemos perdido mucho en vida
Y morir se nos hace solo una caricia
Que hoy ella te invita al gran salón del suicida