Ya no soy el hombre solía ser recuerdo los tiempos aquellos que parecía potro salvaje me creía indomable, mi espíritu libre e incomprensible era la envidia total, luchaba hasta la muerte con tal de no ser cabalgado, era un semental imparable, un hombre fuerte, completo e indestructible.
Ya no soy aquel que soñé morir siendo mi pasión por el peligro parece haber muerto la chispa en mis ojos se esfumo mi valentía e indiferencia a la muerte se perdió, no quiere decir con esto que amo la vida en realidad la detesto pues no soy ni la sombra del hombre q era ni le llego al tobillo al hombre que soñé ser.
Recuerdo los tiempos aquellos que mi rebeldía aterrorizaba a mis mayores a veces hasta a mis propios amigos, miraba la muerte a los ojos y me reía era libre e independiente no le temía a nada a que temerle si era amigo con la muerte, la sociedad me odiaba por ser así mis padres no dormían si mi cuerpo material no estaba allí presente en el cuarto adyacente.
Nadie comprendió aquel increíble yo era criticado, excluido y hasta odiado porque me odiaban por primitivo les aterrorizaba saber que vivía por mis instintos, amaba la adrenalina cuando fluía y se apoderaba de mi cuerpo, la sociedad criticaba que no parecía respetar sus leyes cuando han visto que un león no mate una cebra por un rotulo que diga no matar cebras, no comprendieron aquel increíble yo y no se porque si todos dentro de si querían vivir igual libres y sin temores y yo era la imagen de su deseo y de su envidia.
Jamás me comprendieron prefirieron matarme y dejarme con vida, extinguieron un alma rebelde, encarcelaron un espíritu libre terminaron por completo con el hombre que yo era y asesinaron al hombre q yo debí ser
Ya no soy aquel que soñé morir siendo mi pasión por el peligro parece haber muerto la chispa en mis ojos se esfumo mi valentía e indiferencia a la muerte se perdió, no quiere decir con esto que amo la vida en realidad la detesto pues no soy ni la sombra del hombre q era ni le llego al tobillo al hombre que soñé ser.
Recuerdo los tiempos aquellos que mi rebeldía aterrorizaba a mis mayores a veces hasta a mis propios amigos, miraba la muerte a los ojos y me reía era libre e independiente no le temía a nada a que temerle si era amigo con la muerte, la sociedad me odiaba por ser así mis padres no dormían si mi cuerpo material no estaba allí presente en el cuarto adyacente.
Nadie comprendió aquel increíble yo era criticado, excluido y hasta odiado porque me odiaban por primitivo les aterrorizaba saber que vivía por mis instintos, amaba la adrenalina cuando fluía y se apoderaba de mi cuerpo, la sociedad criticaba que no parecía respetar sus leyes cuando han visto que un león no mate una cebra por un rotulo que diga no matar cebras, no comprendieron aquel increíble yo y no se porque si todos dentro de si querían vivir igual libres y sin temores y yo era la imagen de su deseo y de su envidia.
Jamás me comprendieron prefirieron matarme y dejarme con vida, extinguieron un alma rebelde, encarcelaron un espíritu libre terminaron por completo con el hombre que yo era y asesinaron al hombre q yo debí ser