IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Y parece que la muerte se exilia,
que la vida no puede segregar más veneno,
más dolor,
parece que la huida
es más que una opción,
tenues astros caen,
desde donde la vida es eterna,
desde donde los sabios son dioses,
quién sabe que se piensa allí,
acá solo la podredumbre domina,
la incertidumbre
de una certeza camaleónica,
porque nunca hay una sola verdad,
el derrumbe de los sueños
se vuelve día,
y las pesadillas, noche,
lentamente
toda cima cae fatigada,
toda cúspide
se ve forzada a admirar un precipicio,
del cual el cielo nunca hizo negocio,
porque
para que caiga el poder,
debe de caer su propio sustento.
que la vida no puede segregar más veneno,
más dolor,
parece que la huida
es más que una opción,
tenues astros caen,
desde donde la vida es eterna,
desde donde los sabios son dioses,
quién sabe que se piensa allí,
acá solo la podredumbre domina,
la incertidumbre
de una certeza camaleónica,
porque nunca hay una sola verdad,
el derrumbe de los sueños
se vuelve día,
y las pesadillas, noche,
lentamente
toda cima cae fatigada,
toda cúspide
se ve forzada a admirar un precipicio,
del cual el cielo nunca hizo negocio,
porque
para que caiga el poder,
debe de caer su propio sustento.