sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y decían en los sueños, que las rosas eran cielos, consumidos en el fuego, y explicaban los poemas, que las lágrimas eran brisa de los versos, calladitos en mis huesos, que las frases eran besos, y mi alma solo era frase metida entre mi sangre, con los cantes que eran rima, ya no llovían las letras que era gotas, para ser como dos olas, que al cantar eran mis horas, para ser como una estrella, calmadita ante mis venas, pues los vientos ya decían, que las niñas eran luces, de los bailes que me ardían, de las estrellas las traían, para ser como las almas, que en mis labios ya llovían, pues entre mi saliva, a las rimas me llevaban, para ser como un alma, que a las noches ya encantaba.
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