MigueÁngel
Poeta recién llegado
y
Última edición:
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Historia de amor y desamor para ese grillo que cantarinEntre arbustos de montaña,
Un grillo aprendió a cantar,
Pensando que aquella “hazaña”,
Siempre iba a disfrutar.
Mas la primavera vino,
Y frente a frente se encontró,
Una oruga en el camino,
Y de ella se enamoró.
El quería en su inocencia
Decirle que ella era hermosa,
Pero dijo la prudencia:
“deja que sea mariposa”.
En su vigilia discreta,
Preparaba su canción.
Aquella oruga coqueta
Era su motivación.
Creyendo que era el momento,
A hablarle se decidió.
Pero nomas sintió el viento,
Cuando ella el vuelo emprendió.
Ya era una mariposa,
Y la montaña iba a explorar.
El grillo no hacia otra cosa,
Que de tristeza cantar.
La esperaba todavía,
Pa vaciarle el corazón,
Pero las ramas un día,
Le mataron la ilusión.
Le dijeron que su amada,
Era feliz a campo raso.
Muy contenta se paseaba,
Con un colibrí del brazo.
Cuando la vislumbro el grillo,
En aquella condición,
Su semblante perdió el brillo,
No volvió a entonar canción.
En su silencio cautivo.
Resignado esta a esperar.
Otro amor; otro motivo.
Para volver a cantar.
Bella historia de amor hecha poema, el grillo se lo tomó muy bien, suele pasar en la vida humana real y es mejor reccionar así. Me gustó amigo MigueÁngel. Abrazote vuela. Paco.Entre arbustos de montaña,
Un grillo aprendió a cantar,
Pensando que aquella “hazaña”,
Siempre iba a disfrutar.
Mas la primavera vino,
Y frente a frente se encontró,
Una oruga en el camino,
Y de ella se enamoró.
El quería en su inocencia
Decirle que ella era hermosa,
Pero dijo la prudencia:
“deja que sea mariposa”.
En su vigilia discreta,
Preparaba su canción.
Aquella oruga coqueta
Era su motivación.
Creyendo que era el momento,
A hablarle se decidió.
Pero nomas sintió el viento,
Cuando ella el vuelo emprendió.
Ya era una mariposa,
Y la montaña iba a explorar.
El grillo no hacia otra cosa,
Que de tristeza cantar.
La esperaba todavía,
Pa vaciarle el corazón,
Pero las ramas un día,
Le mataron la ilusión.
Le dijeron que su amada,
Era feliz a campo raso.
Muy contenta se paseaba,
Con un colibrí del brazo.
Cuando la vislumbro el grillo,
En aquella condición,
Su semblante perdió el brillo,
No volvió a entonar canción.
En su silencio cautivo.
Resignado esta a esperar.
Otro amor; otro motivo.
Para volver a cantar.