Joel Linares Moreno
Poeta recién llegado
Pegada a la escalera, está tu sangre y la sombra grita en la esquina, se arranca los labios de un tajo para callar toda la madrugada posible, el humo pesa a esta hora, cuando llegan los ladrones de la luna, el olor de tu mirada gravita en este recodo de concreto y tierra. Hace rato abandonaste la carne que comienza a tentar a los gusanos, hace rato, antes de la bala no existías, ahora, ausente, tu nombre ocupará el mili segundo del día, destello efímero, como el disparo que te alcanzó.