child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Walking mirror
Huérfano de la gracia,
abandonado en el tiempo,
en un callejón fui hallado
y el dolor me ha adoptado,
creciendo en desgracia,
viviendo subcutáneamente,
fluyendo por bravos ríos
de lágrimas escurridas de
recuerdos humedecidos.
Tu mirada como piedra
arremete contra el centro
de mi polvoriento espejo,
destrozando frágiles cristales,
astillando la esperanza,
asesinando segundos;
no intentes destruir
el reflejo que atisbas,
será hoy y siempre consorte
de la verdad inmaculada,
reflejada en mi frente,
en nuestra propia inmundicia.
Somos hermanos desde tiempos
inmemorables, eternos, ajenos
a las raíces de la estirpe
que une nuestras cadenas
en un mismo desfiladero.
somos reos del mismo verdugo
que manifiesta su impía arte
en distintas expresiones,
somos como hierro y escoria,
fraguados en la misma hoguera
y separados luego por herreros,
pero en el fondo sabemos que
somos uno, que somos dos o quizá tres.
Huérfano de la gracia,
abandonado en el tiempo,
en un callejón fui hallado
y el dolor me ha adoptado,
creciendo en desgracia,
viviendo subcutáneamente,
fluyendo por bravos ríos
de lágrimas escurridas de
recuerdos humedecidos.
Tu mirada como piedra
arremete contra el centro
de mi polvoriento espejo,
destrozando frágiles cristales,
astillando la esperanza,
asesinando segundos;
no intentes destruir
el reflejo que atisbas,
será hoy y siempre consorte
de la verdad inmaculada,
reflejada en mi frente,
en nuestra propia inmundicia.
Somos hermanos desde tiempos
inmemorables, eternos, ajenos
a las raíces de la estirpe
que une nuestras cadenas
en un mismo desfiladero.
somos reos del mismo verdugo
que manifiesta su impía arte
en distintas expresiones,
somos como hierro y escoria,
fraguados en la misma hoguera
y separados luego por herreros,
pero en el fondo sabemos que
somos uno, que somos dos o quizá tres.